El control de la Ciudad, de mano en mano
De la Dirección General de Habilitaciones y Verificaciones, a principios de la gestión de Aníbal Ibarra, a la actual Dirección General de Fiscalización y Control, el área de control del Gobierno de la Ciudad sufrió numerosos cambios. Durante ese tiempo, la Auditoría porteña hizo numerosos informes sobre temas puntuales -geriátricos, hoteles, guarderías y estadios- con recomendaciones que al modificarse la estructura de poder de policía se desvanecieron.
No obstante, en una reciente resolución, los auditores concluyeron que la responsabilidad decae en la Subsecretaría de Control Comunal. Sin embargo, lamentaron que con los numerosos cambios se haya perdido la "memoria histórica" de las oficinas públicas.
Entre la Dirección General de Habilitaciones y Verificaciones y la actual Dirección General de Fiscalización y Control, los cuerpos de inspectores pasaron a depender primero de la Dirección General de Habilitaciones y Permisos y la Dirección General de Verificaciones, en un primer momento; y de la Unidad Polivalente de Inspecciones (UPI), luego de que Ibarra reorganizara el área tras denunciar que allí había “un focazo de corrupción”. En el medio pasó la fugaz Unidad de Evaluación y Resolución de Actuaciones (UERA).
"El resultado de los proyectos de seguimiento en marcha en lo que respecta a verificaciones parece previsible, sobre todo porque en las entrevistas efectuadas los responsables de la UPI y de la UERA, disuelta, negaron todo conocimiento de los previos informes de auditoría y por ende, de la existencia misma de las observaciones que contenían", manifestaron los auditores, quienes además destacaron que en los encuentros que mantuvieron con los nuevos funcionarios, éstos "no se consideraban responsables del funcionamiento del organismo al que reemplazaban".
"No parece tan útil saber si el organismo disuelto corrigió sus fallas mientras existía, como lo sería saber si el organismo que lo reemplazó, con las mismas o parecidas funciones, adoptó esas recomendaciones", concluyó el informe de la Auditoría de la Ciudad.