Publicado: 21/09/2005 UTC General Por: Redacción NU

Declararon los testigos de Ibarra

Cinco integrantes de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal que participaron de las tareas de rescate realizadas en el boliche Cromañón, la noche del 30 de diciembre del 2004, declararon ante los integrantes de la Comisión Investigadora de la Sala Acusadora de Juicio Político de la Legislatura. Los testigos fueron pedidos por la defensa del jefe comunal, Aníbal Ibarra. El viernes declararán otros cinco integrantes de la Federal
Declararon los testigos de Ibarra
Redacción NU
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Los legisladores que integran la Comisión Investigadora de la Sala Acusadora de Juicio Político se reunieron en la mañana de este miércoles 21, en el Salón Juan Perón de la Legislatura, para escuchar los testimonios de cinco bomberos de la Policía Federal, que forman parte del grupo de testigos que pidió el jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, en el escrito de descargo presentado a raíz del dictamen de la Comisión Investigadora de Cromañón, que pidió su juicio político. Estas cinco personas integran el lote de los 30 testigos que desfilaran ante los diputados a solicitud del ex fiscal.

Los testigos relataron las tareas que cumplieron en la noche del 30 de diciembre del 2004, cuando se incendió el boliche República Cromañón, hecho por el cual murieron 194 personas.

De la reunión, encabezada por el presidente de la Comisión, Marcelo Godoy, participaron los legisladores Martín Borrelli, Álvaro González, Daniel Betti, Rubén Devoto, Ariel Schifrin, Fernando Melillo, Sandra Dosch, y Jorge San Martino. También, participaron de la misma la legisladora Gabriela Michetti y el diputado Milcíades Peña, además, de familiares de las víctimas

En representación de la defensa del jefe comunal, estuvieron los abogados Julio Golodny y Mariano Pinciroli, quienes establecieron un cuestionario para los testigos.

El primero en declarar fue el comisario general Vicente Herrán, quien manifestó: "Arribé al lugar a las 0.30 luego de una llamada de la División de Alarmas que me informa de un siniestro en un local bailable, concurren los cuarteles de bomberos más cercanos y se encuentran con una gran cantidad de personas heridas y las puertas del local cerradas. La primera respuesta es abrir las puertas, a esa hora no había víctimas dentro del lugar. Fue una tarea muy compleja, había mucho humo y una gran combustión, los bomberos actuaban con visibilidad nula o casi nula, se retiraron más de mil personas, y luego de la apertura, otras mil, los traslados de heridos no se hicieron con móviles de la fuerza".

A su turno, el principal Carlos Guillermo Carantini en su declaración indagatoria expresó: "El 30 de diciembre del 2004 la División Central de Alarma me desplazó a la unidad de emergencia donde mi tarea fue el salvamento de personas. Por la puerta de la derecha, ingreso al local y nos desplazamos hasta el fondo de República Cromañón. Yo me aboque a sacar gente. Vi humo negro, hasta que en la última escalera del fondo vi una montaña humana; sacamos personas cosa que hicimos en un clima hostil. Adentro había médicos, policías, gente. Por la magnitud de la situación había que actuar rápido".

Por otra parte, el inspector oficial Mariano Adrián López señaló: "Una vez que llegamos al lugar, había una dotación trabajando. Había un caos generalizado desde la calle Bartolomé Mitre. En cuanto a nuestra labor operativa, ingreso con mi dotación al lugar con visibilidad nula. No participé de la apertura de la puerta de emergencia. Lo que puedo decir es que hicimos todo lo que pudimos para tratar de sacar en el menor tiempo posible a la mayor cantidad de gente. Hubiésemos deseado tener diez brazos para ayudar a más personas. Los bomberos que actuaron conmigo eran gladiadores. Yo pretendí hacer útil la labor de los chicos que querían ayudar y les pedía que llevaran a las víctimas hasta la Plaza Miserere, era para que no ingresaran de nuevo al local".

Luego de ese testimonio, el ayudante de bomberos, Darío Salgado, declaró: "Tardamos entre tres y cinco minutos en abrir la puerta que tenía un espacio de apertura por el que podían verse los brazos y manos de las víctimas que intentaban salir. Una vez abierta, me aboque por alrededor de una hora y media a la tarea de rescate".

Por último, declaró el ayudante de bombero Manuel Eduardo Vallejos, quien llegó al local alrededor de las 5 de la madrugada cuando ya no se encontraba ninguna persona en el interior del local.

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