IUNA: Benavídez Bedoya contraataca
Alfredo Benavídez Bedoya, director del Área de Postgrado en Artes Visuales del Instituto Universitario Nacional de Artes (IUNA) "Ernesto de la Cárcova", criticó duramente a los alumnos y docentes que denunciaron que la demolición del edificio planificada por las autoridades es "un ataque al patrimonio cultural de la Nación y una operación edilicia".
EL NUEVO EDIFICIO
Según Benavídez Bedoya, "el edificio que el IUNA construirá en La Cárcova multiplica por cuatro los metros cuadrados de aulas y talleres, agrega dos salas de exposición, un teatro de 200 localidades, una sala de conferencias para 150 personas y está equipado como corresponde para cumplir con seguridad y comodidad su propósito".
Luego continúa diciendo que "el edificio ya está licitado en forma pública cumpliendo con todos los recaudos legales, el dinero proviene del Plan de Infraestructura, no del presupuesto propio del IUNA y los pagos los realiza el Ministerio contra los certificados de obras ya realizadas".
"El nuevo edificio ocupará el espacio de un edificio de la década del treinta, sin ningún valor arquitectónico y de pésima construcción, lo que lo llevó a ser reparado permanentemente por todas las administraciones", reconoció el directivo del IUNA.
"El edificio histórico será puesto en valor y restaurado. Esto se puede constatar en la muestra de planos que hace tres meses está montada en el Museo de la Cárcova", agregó.
Con relación al "impulso de un proyecto edilicio que no ha sido
consensuado con la comunidad educativa, ni presentado ante el Consejo Superior", Benavidez respondió que "el edificio se construye con fondos de Presidencia de la Nación y no reducen el presupuesto del IUNA. Los fondos son vertidos directamente desde el Ministerio de Infraestructura, volviendo ridícula cualquier acusación de retención de dinero por parte del IUNA. Obviamente, se hace mediante licitación pública".
Alfredo Benavídez identificó a los opositores como un grupo de "conservadores que prefieren que el techo se les caiga encima a imaginar otro futuro para los alumnos. "Quieren para los demás la miseria que ellos vivieron", afirmó en el comunicado. "Luego agregó que "las carreras de posgrado no existen en la Cárcova porque el grupo firmante diseñó un grupo de carreras que fueron rechazadas en instancias superiores por su pésimo diseño, y a pesar de ello el mismo grupo conservador se opone a que se diseñen otras". El establecimiento educativo se encuentra emplazado en Costanera Sur y es considerado un edificio histórico.
¿QUIÉREN CERRAR LA CÁRCOVA?
A partir de aquí NOTICIAS URBANAS transcribe textualmente las apreciaciones de Benavídez Bedoya sobre la polémica desatada. Las mismas contienen graves acusaciones hacia alguna de las autoridades de la Escuela Prilidiano Pueyrredón.
"Desde marzo de éste año la Escuela Superior de Bellas Artes 'Ernesto de la Cárcova', hoy Dirección de Posgrado en Artes Visuales- IUNA, sufre la ofensiva de las autoridades de la Escuela de Bellas Artes 'Prilidiano Pueyrredón' , de rango menor a la primera y hoy Departamento de Artes Visuales-IUNA. Según dichos de una de las autoridades de la Pueyrredón: 'la Cárcova es una caja que tarde o temprano será mía'. Buscan terminar con una autonomía brillante de casi 100 años, por motivos presupuestarios y nunca han propuesto ningún proyecto académico para la institución amenazada. Es más, la misma que quiere 'la caja', trató en su momento de ingresar en la Cárcova y fue bochada en el examen de ingreso. Qué mal estará la Argentina para que incapaces que ni podían ingresar en esta institución venerable, la puedan cerrar desde puestos burocráticos y sin tener ninguna relevancia artística en sus trayectorias profesionales. Los únicos docentes de la Cárcova que se mostraron en complicidad con la patota de la Pueyrredón, son cuatro de la Lista Celeste y Blanca, la cual perdió 5 elecciones generales en la Cárcova contra nuestra Lista, la Azul. Quieren conseguir con un golpe institucional lo que no pudieron obtener por el método democrático. Fascistas y traidores a la institución que los cobija y les paga el sueldo.
Convoco a los ex-alumnos de la Cárcova, a los maestros que se formaron en ella, a los artistas que la reconocen como una institución señera y con un patrimonio artístico notable en su Museo de Escultura Comparada, el cual correría un grave peligro de disolución. El equipo directivo de la Pueyrredón (no así el Consejo Académico) es un desastre como gestión académica: sus licenciaturas interminables tienen más materias que física nuclear y tienen ingreso récord y deserción récord; el Seminario de Equivalencia Universitaria SEU, diseñado por quien esto escribe, ha sido desvirtuado; la antigua Escuela Nacional de Cerámica fue engullida por la Pueyrredón y hoy es una lágrima. Al igual que la carrera de Escenografía, que estaba radicada en la Cárcova, la absorbió la Pueyrredón y ahora es sólo el recuerdo de lo que era".
Y en cuánto a las denuncias de corrupción que hacen estas bestias, es lo mejor que nos pudo pasar, pues son tan desopilantes que cualquier auditoría externa las va ha desechar. Yo sólo espero que alguno de estos cobardes firmen alguna denuncia para poderles embocar un juicio. Y quiero que llegue el momento en que algunos tengan que explicar cómo soy un corrupto, si tengo una casa comprada 10 años antes de ser funcionario en la Cárcova y una Kangoo usada, y en el banco nada, por lo cual este año es probable que ni vacaciones tengamos.
Estamos en un momento estupendo en la Cárcova, con nuevos programas académicos, con el museo en expansión, poniendo en valor el jardín y sus esculturas, con proyectos constructivos sobre terreno propio, con extensión cultural, con crecimiento y crecimiento y crecimiento con autonomía. Y los artistas bien gracias, menos los que están en las escuelas (un 25 por ciento del claustro), los demás se rascan el higo en sus talleres privados y no se meten. Y no lo hacen porque les conviene una enseñanza artística pública en crisis, porque de esa forma se les llenan los talleres de alumnos. Son cómplices de la privatización de la enseñanza artística por defecto.
No van a poder con nosotros sobretodo por tratarse de incapaces sin proyecto académico y no van a poder porque llegó el momento de dejar de rematar la Argentina", finaliza Alfredo Benvídez Bedoya, titular desde hace doce años del cargo que ostenta en la actualidad.