El que no llora, no mama ...
El decreto número 2075/07, por medio del cual se aprobó la "estructura orgánico funcional del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", rubricado por Macri el mismo día de su asunción como alcalde, premió a la flamante cúpula de la burocracia capitalina con sueldos dignos de una empresa, o de una ciudad convertida en una empresa.
Es extraño que no se haya reparado antes en que las cifras que se adjudicaron las luminarias de la centroderecha local, cumplen con aquella demanda de Bernardo Neustasdt, que ya en los ochenta del siglo pasado pedía una remuneración acorde a la competencia que requieren estos puestos, para que la corrupción no avance. Aunque no cambió lo que perciben los ministros si retocaron sus plantas de gabinete.
Sin embargo, violín en bolsa, todavía está por verse si la remuneración está en sintonía con la competencia, pero por las dudas ya se tomaron las precauciones y esperemos que no sólo sea sea la punta del iceberg.
El decreto -firmado por los responsables del futuro político de los porteños-, explicita que "aprueba los objetivos y responsabilidades primarias de las unidades de organización,
delegación de facultades", por ejemplo, de la "vicejefatura de Gobierno" y de los ministros que asisten al jefe de Gobierno "en sus funciones (...) de conformidad con las
facultades y responsabilidades que le fueran conferidas por la misma".
En otras palabras, las plantas de gabinete de Macri, Michetti, Rodríguez Larreta, y todos sus ministros, nueve en total, embolsan alrededor de 25 mil pesos mensuales al igual que Marcos Peña, secretario general. Pablo Clucellas, secretario Legal y Técnico, y Gregorio Centurión, secretario de Comunicación Social, tendrán una retribución global de 20 mil de la misma moneda para sus asesores, mientras ocho o nueve serán para el funcionario de mayor jerarquía, lo mismo que en la era T. Para el caso del jefe de Gobierno la suma sube unos dos mil pesos.
Iván Pavlovsky, vocero de Macri, aseguró: "De esta manera, Macri busca eliminar los contratos heredados, algo que encontramos con frecuencia en distintas áreas de la ciudad".
Los secretarios y subsecretarios de Estado Pro se alzan para asesores cercanos con 15 mil , y los directores generales, 8 mil. Para un gobierno cuya meta es achicar la brecha entre el norte y el sur de la ciudad, y entre los que más y los que menos tienen, es un inicio bien PRÓspero.