Publicado: 17/01/2008 UTC General Por: Redacción NU

Murió Bobby Fischer

El genio del ajedrez moderno vivía en Islandia, donde había pedido asilo político. Tenía pedido de captura de Estados Unidos. Su delito había sido jugar una remake del llamado “Match del Siglo” con Boris Spassky en Yugoslavia en tiempos de guerra, violando el embargo norteamericano. Fisher fue campeón de ajedrez entre 1972 y 1975.
Murió Bobby Fischer
Redacción NU
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Un cable carente de emoción dice que en el día de la fecha murió Bobby Fischer, a los 65 años, de una enfermedad desconocida. El ex campeón del mundo de ajedrez residía en Islandia, donde había solicitado asilo político. Había nacido el 8 de marzo de 1942 en Brooklyn, Estados Unidos. Su afición por el ajedrez lo llevó a abandonar la escuela y se convirtió en el campeón nacional más joven (catorce años) y en el gran maestro más joven de la historia a los quince. A los diecisiete ya pronosticaba que iba a ser campeón del mundo. ¿Por qué no lo logró enseguida? Abandonó el ajedrez acusando a los rusos que hacían todo para impedírselo, su carácter malhumorado y su proverbial odio a la prensa.

Volvió en 1970 y jugó el Match URSS vs. Resto del Mundo venciendo a Tigran Petrosian. De vuelta a la lucha por el título, les ganó sucesivamente a Mark Taimanov, Bent Larsen (ambos por 6-0) y Tigran Petrosian, en Buenos Aires, por 6.5 a 2.5.

Fischer visitó varias veces nuestro país y era fanático de los zapatos argentinos. Finalmente, obtuvo el título de campeón mundial, por el que había luchado toda su vida, al triunfar frente a Boris Spassky en Reykiavik, Islandia. Muchos lo criticaban porque sus exigencias eran desmedidas. Lo cual era cierto, pero eso permitió mejoras en los juegos y en los premios de los ajedrecistas. Elevó el nivel del ajedrez permitiendo que éste llegase a todos lados a través de una figura por demás carismática. En 1975, no aceptaron sus condiciones y la Federación Internacional del Ajedrez le quitó el título. Ahí se acabó una parte de la historia de Fischer. Sólo eventuales noticias y siempre ligado a la polémica, como cuando fue detenido y torturado en una cárcel cerca de Pasadera porque lo confundieron con un ladrón.

En 1992 volvió al tablero para jugar con Spassky. Pero no era el mismo. Su aspecto había cambiado. No era ya ese príncipe arrogante que arrasaba rivales con belleza ajedrecística sino un hombre maduro, muy malhumorado y paranoico que atacaba a todo el mundo. Era casi una caricatura de si mismo. Encima, su propio país lo condenó por ?traición?. El delito: haber jugado en un país, Yugoslavia, embargado por Estados Unidos. Por ese motivo, su país de origen lo persiguió absurdamente hasta el fin de sus días. No era la primera vez que el genio desafiaba las pretensiones del imperio: en 1966 había hecho algo similar, cuando jugó un torneo por teletipo porque no lo dejaron ir a Cuba.

En julio del 2004, Fischer fue detenido en Japón, cuando quería ir a Filipinas con su pasaporte norteamericano vencido. En diciembre, el gobierno islandés aceptó darle asilo político. En su vuelta a Reykiavik, fue recibido como un héroe. En el pasado diciembre, le fueron diagnosticadas varias paranoias por las que debió ser tratado.

Hoy, el hombre de 184 de coeficiente intelectual (el promedio es de 100/110) partió hacia el paraíso de la diosa Caissa que lo envió a esta tierra como su representante más dilecto. El rey ha muerto y hoy, más que nunca, ¡que viva el rey!

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