La justicia detuvo un emprendimiento inmobiliario
El ex jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, en una de sus últimas decisiones ejecutivas resolvió autorizar por medio del decreto Nº1584 del 2007, la rezonificación de la zona denominada "Santa María del Plata" para desarrollar un emprendimiento inmobiliario con torres de hasta 160 metros de altura, a cargo de la empresa IRSA.
“Son 72 hectáreas que están en el predio donde era la ciudad deportiva de Boca y en el año 89 Boca se lo vendió a IRSA. Luego los vecinos hicieron varias objeciones para que no se haga allí un barrio cerrado y se pudiera tener acceso al río. Hace poco Jorge Telerman firmó un decreto, yo me enteré de casualidad y presenté una medida de amparo", describió el legislador porteño Pablo Failde por Radio 10.
El pasado 18 de diciembre, el juez de 1º instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, Guillermo Tracey, resolvió "hacer lugar a la medida cautelar solicitada, ordenando la suspensión de los efectos del Decreto Nº 1584-GCBA-2007 hasta tanto se dicte sentencia en esta acción de amparo" y "atento a la naturaleza colectiva de los derechos en juego" consideró que "no se exigirá contracautela al amparista".
En los argumentos presentados por el diputado de la Ciudad se resaltó que la autorización mediante un decreto vulnera el artículo 81, inciso 3º de la Constitución de la Ciudad al modificar de facto el Código de Planeamiento Urbano, otorgándose el Poder Ejecutivo porteño, atribuciones propias del Poder Legislativo.
Con la suspensión de los efectos del decreto dispuesta por la Justicia de la Ciudad todo tipo de construcción, movimiento de tierra o habilitación de emprendimiento comercial en el predio quedaron inmediatamente suspendidos, ya que, según expresa la resolución judicial, de en el caso de que en la sentencia definitiva, "se concluyese que el Decreto Nº 1584-GCBA-2007 es ilegítimo entonces la empresa IRSA S.A. se vería seriamente perjudicada pues todas las obras emprendidas deberían suspenderse en forma definitiva y, probablemente, serían destruidas".
"En estos momentos IRSA no puede hacer este emprendimiento. Este tema tiene que pasar por la Legislatura porteña, luego tiene que ser votado. Posteriormente se debe hacer una audiencia pública para volver a ser votado. Uno no está en contra de las inversiones, pero este tipo de cosas hay que hacerlas como establece la ley", concluyó Failde.