Publicado: 08/01/2026 Provincia Por: Redacción NU

Verónica Magario, una piedra en el zapato de Cristina

Por Eduardo Zanini /Especial para NU
Verónica Magario, una piedra en el zapato de Cristina
Redacción NU
Redacción NU
verónica magario

La vicegobernadora Verónica Magario está dispuesta a disputar “hasta el final” la presidencia del Partido Justicialista bonaerense. Del otro lado de la interna, está Máximo Kirchner y la estructura de “La Cámpora”. Cristina quiere negociar. Axel Kiciloff está alineado con el cambio y muchos barones del conurbano también.

Magario, según reveló a Noticias Urbanas uno de sus asesores políticos “tiene por delante el desafío político de su vida”. Es que si gana la interna del próximo 15 de marzo no sólo será una nueva referente nacional sino que además se pondrá en primera fila para las elecciones de 2027.

La exintendenta de La Matanza sabe que no es fácil. Más allá de Máximo sabe que Cristina es la custodia de su hijo mayor y que todavía conserva un núcleo duro de votantes sobre todo en el conurbano.

“Además los muchachos (por los camporistas) manejan las cajas de la obra social bonaerense (IOMA) y de los jubilados (IPS)”, señaló otra fuente consultada. Un aparato colosal de gestiones políticas.

Los intendentes del Gran Buenos Aires no quieren saber nada más con Cristina ni con Máximo pero cada uno adopta un perfil distinto. Algunos tienen miedo a las reacciones de Cristina Férnandez de Kirchner, otro grupo juega como moderado y unos pocos, por ahora, se animan a pararse de manos.

En medio de los festejos del nuevo año, como, así, haciéndose el distraído, Fernando Espinoza, el mandamás de La Matanza, organizó un acto en el que estuvieron Kicillof y Magario, como señal a sus colegas y a los que frecuentan San José 1111.

“El negro” Espinoza sabe de estas cuestiones, comentan cerca de él, y pone, en presente, el aparato matancero para llevar a “vero” al olimpo de los triunfadores.

“El asunto es muy simple y nadie se da cuenta o se hacen los boludos. El 26 de octubre nos comimos una derrota con los libertarios y nadie se quiere hacer cargo. Acá hay un comando de la derrota y claramente es “La Cámpora”, afirman.

Los intendentes y un grupo importante de dirigentes quedaron heridos. Consideran que fueron muchos años de manoseo kirchnerista. Mencionan la candidatura de Alberto Fernández como paradigma de la incoherencia del dedo de Cristina.

Florencio Randazzo, hoy en el peronismo disidente, rememora un relato de 2014. “Todos los días Cristina nos decía peguenle al manco (por Daniel Scioli) que yo después negocio”. El Frente para la Victoria perdió un año después las elecciones a manos de Mauricio Macri.

Entre los jefes comunales que apoyan a Magario en la interna están Fernando Gray (Esteban Echeverría), Patricio Mussi (Berazategui), Espinoza, Juan José Zavaleta (Hurlingham), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mariano Cascallares (Almirante Brown). “Si los Granados (Ezeiza) están de este lado del mostrador se terminó”, pronostican.

La Cámpora exhibe como estandartes a Mayra Mendoza (Quilmes), a la diputada Fernanda Raverta (Mar del Plata) y a Federico Otermín (Lomas de Zamora).

Todavía hay indecisos y varios negociadores. En ese equipo juega Federico Achaval (Pilar) como candidato de una lista de unidad. “Nos están cargando”, es la frase corta que el vocero de Verónica Magario utiliza para la ocasión.

Del lado de Axel Kiciloff afirman que están a full con la candidatura de Magario por liderar el PJ, aunque sostienen que es “un primer paso” para avanzar definitivamente en la construcción de su candidatura presidencial.

El kicilofismo esta vez, en respuesta al otro bando, dice que la negociación por armar una lista de unidad es una posibilidad, aunque sostienen que ahora es distinto.

En boca de Gabriel Katopodis, exintendente de San Martín, alineadísimo con la renovación, no se escucha una palabra de agravio.

“El kato” recorre incansablemente todos los distritos bonaerenses desde hace un año. Se prueba la pilcha de gobernador, refieren en su entorno.

En el bunker cristinista silencio de radio. El peronismo busca su destino, una nueva resurrección, como a lo largo de toda su historia, cuando en el escenario nacional ya aparecen postulaciones disruptivas. Dante Gebel, el pastor que apuesta a los valores y a la unidad nacional, ya está lanzado por la carrera presidencial, mientras el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva está en modo meditación profunda por el mismo objetivo.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU