Los delirios del señor Espert
Una carrera política que acabó con el mayor escándalo de la campaña 2025. José Luis Espert quiso ser Presidente de la Nación y fue vocero central de la política económica del gobierno. Javier Milei lo definió como el fiscalista número uno. “El profe”.
Los delirios del mariscal resultan un hito digno de un peliculón pochoclero del domingo a la tarde. Los amigos del campeón, o sea el entorno, fueron parte de ese tren fantasma.
“Por favor necesito que me ayudes a armar el ajuar de primera dama”, fue el pedido a una amiga en 2019 de parte de “Mechi” la esposa del entonces candidato presidencial. El relato fue chequeado por Noticias Urbanas entre varias fuentes seguras.
La mujer de Espert, alias “la divagante”, según su cuenta de Instagram, necesitaba consejos por si se convertía en una decorativa figura central de la sociedad del poder. La ropa, los gestos protocolares y cómo manejarse ante los medios de comunicación. Socia activa del círculo rojo era la cuestión.
Entre los consejeros electorales estaba un encuestador reconocido que le ofreció un “trabajo de campo duro” por 50 mil dólares. Durante el otoño de 2019, le dijo, como un antecedente previo, que había medido expectativas que superaban el 20 por ciento de imagen positiva.
“El profe” también siguió el instructivo de un amigo y contrajo matrimonio durante esa campaña electoral. Así lo recomendaba el manual de buenas costumbres argentinas, a esa altura, algo vencido.
“Unite por la Libertad y la Dignidad”, el frente conformado por agrupaciones liberales, obtuvo el 1,4 por ciento de los votos el 27 de octubre de 2019 con el economista como candidato a presidente.
Un rato antes había coqueteado con Mauricio Macri todavía en el gobierno nacional. En el macrismo sólo querían contar con su figura para descontar votos a la fórmula integrada por los Fernández.
Espert, licenciado en economía dueño de campos heredados en el corazón de la pampa húmeda bonaerense, enfatizaba en los primeros años del siglo XXI que no le interesaba la política y se paseaba por cuanto programa de televisión lo convocaba para dar cátedra sobre cuestiones económicas.
En los 90 era un consultor de un espacio definido como seguidor de las políticas económicas ultraortodoxas. El Cema (Centro de estudios macroeconómicos de la Argentina) estaba liderado por Orlando Ferreres y Carlos Rodríguez y con participaciones académicas de Domingo Cavallo
El exministro del Interior, Federico Storani lo define con claridad. “Es y siempre fue un mala leche”.
Un periodista consultado por este medio advierte que “hay que tener cuidado con lo que se publica porque corres el riesgo de un juicio”. (Nota de la redacción: la información aquí vertida, los conceptos y los recursos estilísticos son de exclusiva responsabilidad del autor).
Pero las vueltas de la política criolla lo llevaron a ocupar una banca en 2021 en la Cámara de Diputados de la Nación. Con siete y medio por ciento de votos en territorio bonaerense tocó la atención de Milei. “Somos aliados”, dijo y repitió que era liberal y furioso antikirchnerista. “Para el delincuente es cárcel o bala, nada de puerta giratoria”, convino.
El romance se coronó unos meses después con un pomposo anunció para pasarse a las filas libertarias.
“Karina no lo quería”, asegura una de las fuentes consultadas por Noticias Urbanas. Pero, pero… llegó a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, la más importante de la Cámara baja.
En realidad, desembarcó en ese lugar porque los libertarios no tenían otro referente en temas económicos de fuste y de buena capacidad para él debate.
El otro grupo de peso en la interna oficialista lo miraba con desconfianza. Daniel Parisini, el gordo Dan, espada deel asesor Santiago Caputo, mantuvo varias reuniones con él para saber por qué caminos andaba.
Pero el relato de dulces y rosas que se dispensaban Espert y los libertarios acabó en el trhiller “El profesional”, donde Gary Oldman y Jan Reno representan una lucha feroz por los defectos del nacotráfico.
Juan Grabois uno de los estandartes de Fuerza Patria lo involucró en una denuncia de favores y financiamiento de parte de sectores narco.
El emprendedor Federico Machado le tiro unos pesos, o dólares, para que se moviera en las presidenciales de 2019. Avión privado y camioneta de alta gama eran también parte de la logística cedida por “Fred”, deportado, luego, a Estados Unidos por “lavar guita”.
Espert recurrió a un lenguaje agresivo para responderle a Grabois. “Es un hijo de puta y las va a pagar”, amenazó. Milei fue más leve. “Es un chusmerío de peluquería, se animó a expresar el primer mandatario.
En medio del escándalo el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires juró ante un pequeño grupo reducido de amigos que no tenía nada que ver con la denuncia.
Los medios fueron implacables y mostraron un depósito por 200 mil dólares, como uno de los ejemplos de pagos ilegales.
Una periodista de una importante cadena de TV, reveló a NU que en esos días de octubre fueron a verlo y en medio de un asado en su domicilio, el acusado, con tono firme, manifestó que no tenía nada que ver y especuló –según la fuente- que podía ser un carpetazo de la propia usina del gobierno.
Los actores libertarios intentaron una defensa. Silencio de la mayoría y tibieza de muchos de ellos.
Mientras el travestido rockstar Javier Milei intentaba, el lunes 6 de octubre de 2025, entonar algunas canciones en el Movistar Arena una patrulla encabezada por una importante figura del Pro llegó hasta la casa del candidato y le exigió que renunciara a la lista y a su banca de diputado. “Tenemos los números para rajarte”, le dijeron. El miércoles posterior José Luis Espert formaba parte de la historia.
Su vida hoy, afirman las fuentes exclusivas de Noticias Urbanas, es “un infierno, no sabe qué hacer, esta como perdido, sin consuelo y tratando de explicarse lo que pasó”. Distribuye el tiempo cotidiano, silencioso, en su casa de Beccar, cerca del río, marrón, inmóvil, a la espera de tiempos mejores.