Reforma electoral en el Senado: el oficialismo no logra eliminar las PASO
El Gobierno nacional avanzó con su proyecto de reforma electoral al enviarlo al Senado, pero el oficialismo reconoce que enfrenta un escenario complejo: no cuenta con los votos necesarios para aprobar la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), uno de los puntos centrales de la iniciativa.
La propuesta, impulsada por la administración de Javier Milei, busca modificar aspectos clave del sistema electoral, pero rápidamente encontró resistencias tanto en la oposición como entre sectores aliados. En la Cámara alta, el oficialismo necesita construir mayorías que hoy aparecen lejanas, lo que obligó a abrir negociaciones y evaluar alternativas.
Ante este escenario, comenzaron a barajarse opciones intermedias. Una de las variantes en estudio es convertir las PASO en un mecanismo optativo o implementar un sistema con voto digital, en lugar de eliminarlas completamente. Estas alternativas buscan acercar posiciones con bloques que no están dispuestos a suprimir de lleno las primarias.
Además del debate sobre las PASO, el proyecto también genera diferencias en otros puntos sensibles, como el financiamiento de los partidos políticos y la incorporación de la figura de “Ficha Limpia”. Estos aspectos también dividen aguas dentro del Congreso y complican el armado de consensos.
Reforma electoral: los puntos más importantes del proyecto de Milei
— El Observador Argentina (@observadorar) April 23, 2026
Este miércoles, el Gobierno envió al Senado su proyecto de reforma electoral integral con una serie de restricciones y recortes en el gasto electoral.
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En este contexto, figuras del oficialismo trabajan para reunir el respaldo necesario antes de llevar la iniciativa al recinto. La exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aparece entre quienes buscan garantizar un piso de votos que permita avanzar con el tratamiento parlamentario, en una negociación que se anticipa intensa.
Las resistencias no solo provienen de la oposición tradicional, sino también de gobernadores y espacios políticos que consideran que las PASO siguen siendo una herramienta útil para ordenar candidaturas y alianzas. Esta falta de consenso refleja las tensiones internas que atraviesan el sistema político frente a una reforma de alto impacto.
Con este panorama, el debate en el Senado se perfila como una instancia clave para definir el futuro del proyecto. El oficialismo deberá decidir si insiste con su propuesta original o si introduce cambios para conseguir los votos necesarios, en una discusión que podría redefinir las reglas electorales de cara a los próximos comicios.