Lugones en apuros: por la causa fentanilo hay dos detenidas de la Anmat
La Justicia federal avanzó este martes en la causa por el fentanilo contaminado con la detención de dos exfuncionarias que estaban a cargo de los principales organismos de control de medicamentos. Se trata de Nélida Agustina Bisio, exresponsable de la ANMAT, y de Gabriela Mantecón Fumadó, exdirectora del INAME, ambas señaladas por presuntas omisiones en la fiscalización de los laboratorios investigados.
Según las actuaciones citadas por medios que replicaron el expediente, las detenciones fueron ordenadas por el juzgado federal de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak, en el marco de una investigación que apunta a determinar cómo miles de ampollas de fentanilo adulterado llegaron al sistema de salud. La causa analiza la responsabilidad de los organismos de control frente a las irregularidades detectadas en HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
La hipótesis de los fiscales sostiene que ambas exfuncionarias habrían tenido conocimiento de fallas previas en la producción y comercialización de los lotes cuestionados, pero no habrían adoptado medidas eficaces para frenar su circulación. En esa línea, la investigación les atribuye un eventual rol en la continuidad de la distribución del medicamento contaminado.
**Las detenidas fueron trasladadas para quedar a disposición judicial y, de acuerdo con sus defensas, serán indagadas en las próximas horas. En esa instancia se les informará con precisión el delito que se les imputa y podrán dar su versión sobre los controles realizados durante sus gestiones.**
El caso del fentanilo contaminado ya es considerado una de las mayores tragedias sanitarias investigadas en el país, con un número de muertes que en distintas crónicas oscila entre 90 y más de 100, según el avance del expediente y las cifras que maneja la Justicia. La pesquisa también puso bajo la lupa la actuación de la cartera sanitaria y de los mecanismos de supervisión de medicamentos.
Con estas detenciones, la causa entró en una nueva etapa centrada en la posible responsabilidad de exfuncionarias y funcionarios de control, además de los dueños y directivos de los laboratorios involucrados. El expediente seguirá ahora con las indagatorias y la revisión de documentación clave para establecer si hubo fallas estatales que permitieron que el fentanilo adulterado llegara a hospitales, clínicas y sanatorios.