Las ventas del Día del Padre cayeron por cuarto año consecutivo
Las ventas minoristas en Argentina por la celebración del Día del Padre registraron una caída del 0,3% en comparación con el año anterior, medidas a precios constantes. El dato surge del último informe presentado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Este resultado negativo se consolidó a pesar de que más del 80% de los comercios minoristas de todo el país implementaron promociones especiales durante el fin de semana del festejo, en un intento por incentivar la demanda.
Las principales estrategias comerciales de las pymes locales pasaron por otorgar facilidades financieras con tarjetas de crédito y beneficios por pagos al contado. Sin embargo, desde la entidad gremial-empresaria explicaron que la efectividad de estas herramientas estuvo fuertemente contenida por una cautela generalizada de los compradores. Ante la necesidad de resguardar el presupuesto familiar, los clientes priorizaron los artículos más económicos de cada sector y la mercadería en oferta, lo que impidió revertir la tendencia contractiva de los últimos años.
Con este descenso del 0,3%, el Índice de Ventas Minoristas para el Día del Padre acumuló su cuarto año consecutivo con variaciones interanuales negativas. La tendencia desfavorable para el sector comenzó a profundizarse en los períodos previos, sumándose al retroceso del -1,7% en 2025, la drástica caída del -10,2% en 2024 y la baja del -1,2% reportada en 2023.
En sintonía con este escenario, el ticket promedio de compra se ubicó en $78.986 este año. Si bien representa un incremento nominal frente a los $41.302 del año pasado y la suba logró superar la inflación del período, el monto no alcanzó para totalizar un mayor volumen de operaciones comerciales que en 2024.
La percepción de los comerciantes relevados por CAME expuso un panorama mayoritariamente escéptico respecto al impacto de la fecha. El 38,1% de los encuestados señaló que la jornada tuvo un impacto moderado, mientras que el 36,5% evaluó que aportó algo de movimiento pero resultó insuficiente para modificar la situación de fondo.
En los extremos, un 18% sentenció que la celebración no generó ningún estímulo en su facturación y apenas un 7,4% consideró que fue un factor determinante para traccionar la actividad.