La balanza turística registró un rojo histórico en 2025: u$s 4.054,2 millones
La balanza turística de Argentina ha arrojado datos preocupantes al finalizar 2025, con un déficit que alcanzó los 4.054,2 millones de dólares. Este saldo negativo refleja una tendencia alarmante en el sector, donde por cada turista extranjero que visitó el país, salieron casi dos argentinos al exterior. Este fenómeno revela los desafíos que enfrenta Argentina en el ámbito turístico, especialmente en un año marcado por la recesión económica.
Durante diciembre de 2025, las cifras muestran que la cantidad de visitantes no residentes en Argentina se redujo en un 7,9% en comparación con noviembre. En total, ingresaron 887,800 turistas, de los cuales 535,800 eran turistas y 352,000 excursionistas. Este descenso en el turismo receptivo se suma a la presión ejercida por el aumento de salidas al exterior de argentinos, que totalizaron 1.277,700 durante el mismo mes.
El origen de los turistas que llegaron al país destaca la diversidad de mercados que Argentina atrae, con un 17,6% procedente de Europa, un 16,6% de Brasil y un 15,4% de Chile. Sin embargo, a pesar de estos números, el saldo neto es negativo, evidenciando una situación crítica para el sector turístico. Diciembre cerró con una pérdida de 389,900 visitantes internacionales, lo que agrava aún más la crisis que atraviesa la industria.
EL PEOR SALDO TURÍSTICO DE LA DÉCADA
— Hernán Letcher (@hernanletcher) January 26, 2026
En 2025, el déficit entre el turismo emisivo y el receptivo marcó un récord desde 2016: el saldo negativo aumentó 886,1% respecto de 2023 y 211,3% en comparación con 2024.
A lo largo del año, 11,9 millones de personas vacacionaron en el… pic.twitter.com/Ri3nRnH3gq
En el transcurso de 2025, un total de 8.775,600 personas visitaron Argentina, lo que representa una caída del 19,7% en comparación con 2024, cuando la cifra alcanzó los 10,927,600. Al mismo tiempo, las salidas de argentinos al exterior se incrementaron dramáticamente en un 38,6%, llegando a casi 18.8 millones. Este crecimiento en el turismo emisivo pone de relieve la falta de atractivo de la oferta turística local en un contexto de creciente competencia internacional.
El gasto del turismo también revela preocupaciones, con un total de 3,110 millones de dólares provenientes del turismo receptivo, frente a 7,164.2 millones en turismo emisivo. La diferencia de casi 4.1 mil millones de dólares indica que el gasto de los argentinos que viajan al exterior supera ampliamente el de los turistas que visitan el país. Esta discrepancia financiera no solo afecta la balanza turística, sino que también resalta la necesidad de implementar políticas que fortalezcan el turismo local.
En cuanto al gasto de los turistas no residentes en Argentina, la gastronomía se posiciona como la principal categoría, absorbiendo el 31,2% de su presupuesto. El alojamiento, las compras y los paquetes turísticos también representan porciones significativas del gasto. A medida que se incrementan las salidas de argentinos y caen las llegadas de extranjeros, queda claro que la balanza turística de Argentina enfrentará retos significativos en los próximos años, subrayando la urgencia de un plan estratégico para revitalizar el sector.