Ferrer y la globalización
En el marco de un ciclo de conferencias sobre la actualidad de la economía nacional, la Fundación de Políticas Públicas realizó en la tarde de este jueves 28, una charla-debate, con la presencia del economista Aldo Ferrer. Figura calve del Grupo Fénix, el cual reunió a importantes economistas nacionales quienes elaboraron propuestas alternativas a las recetas económicas impuestas desde el exterior. Como moderador del encuentro estuvo presente el director ejecutivo de la entidad, el también economista Marcelo Lascano.
Durante su exposición, titulada Globalización, desarrollo y densidad nacional, Aldo Ferrer señaló: "La globalización no ha cambiado la naturaleza del proceso de desarrollo económico, ya que éste continúa descansando en la capacidad de cada país de participar en la creación y difusión de conocimientos y tecnologías, para después incorporarlos en el conjunto de su actividad económica”.
Según el economista y profesor titular consulto de la Universidad de Buenos Aires (UBA), “la globalización en sí misma no es buena ni mala, sino que su influencia en el desarrollo de cada país depende de las vías por las cuales el mismo se vincula a las redes de globalización". Para Ferrer "el resultado, desde la perspectiva de cada país, radica en el estilo de inserción en el orden global, en la calidad de las respuestas a los desafíos y oportunidades de la globalización”.
Ferrer resumió el concepto de densidad nacional como un conjunto de circunstancias endógenas, insustituibles y necesarias para el desarrollo de todo país, tales como territorio, población, recursos naturales, tradición cultural y organización política.
“La globalización pone a prueba esta densidad nacional de los países. En la actualidad se acrecentó la intensidad de fuerzas globalizadoras de los países centrales. Pero, al mismo tiempo, se multiplicaron las oportunidades de nuevos espacios para el desarrollo económico de países rezagados. El fortalecimiento de esta densidad nacional resulta una condición indispensable para el crecimiento con equidad, para lograr procesos de acumulación, en el sentido amplio, que impulsen el desarrollo sostenido y sustentable”, finalizó el economista.