Exploración en Malvinas: Argentina ignora reclamo británico
El conflicto se profundizó luego de que Londres calificara el reclamo argentino como un intento de “socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo con autogobierno”. La subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, sostuvo que los habitantes de las islas tienen derecho a “desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coacción o interferencia de terceros”.
En respuesta, la Cancillería afirmó que recurrir a un tribunal internacional imparcial constituye “el acto más responsable que puede realizar un Estado”. Además, remarcó que Argentina y el Reino Unido son partes de la Convemar y que ambos aceptaron los procedimientos obligatorios para resolver controversias mediante decisiones vinculantes.
El Gobierno argentino sostuvo que el arbitraje no pretende “socavar” los derechos de nadie, sino “preservar los legítimos derechos del pueblo argentino sobre sus recursos naturales”. En esa línea, cuestionó que el Reino Unido invoque las normas de la Convención para respaldar sus actividades hidrocarburíferas, pero rechace los mecanismos de solución de controversias establecidos por el mismo tratado. “Si el Reino Unido está realmente convencido de ello, nada tiene que temer de un tribunal”, señaló la Cancillería.
La disputa se vincula con el proyecto Sea Lion, impulsado por la empresa británica Rockhopper y la israelí Navitas Petroleum para extraer petróleo a unos 220 kilómetros al norte de las islas. Ambas compañías avanzaron con una inversión inicial de 1.800 millones de dólares y prevén comenzar la producción durante el primer trimestre de 2028, pese al reclamo argentino por la soberanía del archipiélago y sus espacios marítimos circundantes.
La Cancillería también rechazó la interpretación británica del principio de libre determinación de los pueblos y recordó que las Naciones Unidas reconocen desde hace décadas la existencia de una disputa de soberanía. Argentina sostuvo que la explotación unilateral de recursos naturales constituye una modificación de la situación en el área en conflicto y reafirmó que continuará defendiendo sus derechos “por los únicos medios dignos de una nación comprometida con la paz: el diálogo, la diplomacia y el derecho internacional”.