El Senado le abrió la puerta a inversiones de escala media
El Senado aprobó la creación del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que contempla beneficios fiscales para proyectos desde los USD 12 millones. La iniciativa recibió 60 votos a favor y dos en contra, y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados para convertirse en ley.
Uno de los principales beneficios previstos es la amortización anticipada en el impuesto a las Ganancias. El régimen alcanzaría inversiones en maquinaria y otros bienes nuevos, obras industriales, sistemas de riego, equipos de eficiencia energética y mallas antigranizo, entre otros rubros. También incluye actividades agropecuarias, pesqueras y forestales.
La propuesta excluye los activos financieros, las inversiones de cartera y los bienes destinados a la venta. Además, incorpora un requisito para promover la participación de proveedores argentinos: los planes deberán destinar al menos el 20% de la inversión a proveedores nacionales, siempre que haya oferta disponible y en condiciones de mercado.
El proyecto fue impulsado en el Senado por el radical Eduardo Vischi, quien defendió la iniciativa como una herramienta para estimular la actividad productiva. “Esto no es un privilegio tributario, sino una herramienta para movilizar el capital productivo a través de proveedores”, sostuvo durante el debate.
Desde el oficialismo, Patricia Bullrich afirmó que el objetivo es transformar la estabilidad económica en más actividad. “Tenemos que dar un paso: convertir ese orden en inversión, producción y salarios”, dijo. También señaló que “cada nueva máquina o planta que se amplía abre oportunidades al trabajo argentino”.
El kirchnerismo acompañó la aprobación en general, aunque cuestionó algunos aspectos y votó en contra de varios artículos durante el tratamiento particular. Entre sus objeciones, mencionó posibles diferencias entre regímenes de promoción y problemas vinculados con saldos tributarios que las empresas no logran recuperar.