Publicado: 17/08/2012 UTC General Por: Redacción NU

Cristina Pérez: “Tengo la mente muy abierta”

Periodista y locutora, abre su campo de expresión a las artes protagonizando una vanguardista versión de Macbeth en La Boca. Con el mix perfecto de claridad e inteligencia, matizada con una sonrisa, habla de Shakespeare, el papel del periodismo y el lugar que ocupa el teatro en su vida.
Cristina Pérez: “Tengo la mente muy abierta”
Redacción NU
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"Mi camino actoral se dio cuando dejé la facultad (NdR: Estudiaba Literatura Inglesa) por falta de tiempo para seguir estudiando, pero no quería dejar Shakespeare. Pensaba ?¿qué hago??. Me quedaba corto el disfrutarlo solamente desde la lectura. Sentí que podía explorar eso, que era un camino natural y que no iba a haber mucho cuestionamiento. A partir de ahí, el camino hacia Macbeth está plagado de casualidades y causalidades. La obra me apareció justo en el momento en que se iba formando en mi cabeza la posibilidad de actuar Shakespeare. Hice un curso en el que estudiábamos ese personaje. Viajé al Reino Unido y justo estaba Macbeth en el pueblo de Shakespeare, Stratford-upon-Avon. Me fui a un hotelito que tenía las habitaciones con nombres temáticos y la que me tocó a mí era Macbeth. Cuando volví, me encontré con Patricio Orozco ?con quien había estado en contacto para tratar de colaborar con el Festival Shakespeare? y me dijo que iba a hacer Macbeth".

"Esta es una puesta muy vanguardista de Macbeth. Me ayuda que tengo la mente muy abierta, si no, no estaría dando este paso. Lo doy porque lo siento en el alma, en la cabeza y en el cuerpo. Cuando algo me convence, no soy prejuiciosa. Siempre hay maneras nuevas de mirar lo mismo. Por eso me pareció interesante que Macbeth se desarrollara en esta creación de Patricio, que es tan interactiva con el público. Sorprende y provoca una inquietud hasta física. La obra te mantiene alerta. El teatro tiene que tener provocación. Hay un lenguaje cruzado con la multimedia. Se usan recursos del presente para plasmar una historia del pasado, y esto genera una sensación de actualidad, acompañada por las temáticas. Suele pasar que leés cosas de Shakespeare que parecen escritas para hoy y tienen quinientos años".

"Algunos puristas se han enojado con esta nueva puesta, pero me sorprendió que, si el trasfondo es purista, la forma de plasmar ese purismo sea una crítica bastante pobre. Más allá de eso, el ser purista es una falacia. Es una forma de absolutismo. Hasta las escuelas más ortodoxas se permiten las revisiones e investigaciones. Shakespeare no nació en ambientes recoletos ni en las clases acomodadas. Sus obras se presentaban en las zonas populares y hasta más prohibidas, rodeadas de casinos y burdeles. No estamos hablando de un autor que estuvo alejado de lo popular.
La verdad es que Macbeth es un fenómeno que tuvo un impacto social muy fuerte en el barrio. Fue algo que no esperábamos. Primero, porque se despertó un teatro, el Dante, que estaba cerrado, que entronca la vida de muchos vecinos. Desde 1936, cuando se abrió, mucha gente se conoció ahí. Está conectado con muchas cosas del barrio. Parejas de viejitos que pasaron su vida allí y ahora lo ven abierto de nuevo y no lo pueden creer. Era una zona donde no pasaba nada y ahora el bar de la esquina se llena, la pizzería también. Hay un intercambio de públicos diversos que vuelven a La Boca para un evento que no es el fútbol ni comer en un restaurante, sino ver teatro, lo que aglutina a un público variopinto, que después se come una pizza enfrente. Eso me genera una energía increíble. No esperábamos esto y el impacto social es muy interesante".

Impasse 1: Cristina está a full, con mil cosas. Teatro, radio y televisión la tienen ocupadísima pero a la vez muy feliz. Con muy buena predisposición y una sonrisa a flor de piel, la pasamos a buscar por Radio del Plata y hacemos la nota en el taxi que nos lleva de Palermo hasta Telefé, para el noticiero de la noche.

"Hablar de periodismo militante es un oxímoron. Sos periodista o militante, porque como militante, en un punto, si querés seguir siendo periodista, te convertís en un justificador. ¿Dónde mantenés tu fidelidad? ¿En el periodismo o en la militancia? Si la tenés que mantener en la militancia, te vas a tener que convertir en un justificador de aquello por lo que militás. Entonces, a la hora de informar, ¿no vas a decir el índice de inflación porque no lo da el Gobierno? Ahí encuentro una contradicción insalvable. Me parece más honesto decir ?soy un militante que opina y defiendo tal posición?, pero no sé si eso sería el periodismo para mí. Hacer periodismo es cubrir los hechos con base en la búsqueda de la verdad, lo más cercano que se llegue a ella. Dar toda la información. La información no es nuestra. Permitir que se expresen todas las voces, dar instrumentos a los ciudadanos y defender las leyes y la Constitución".

Impasse 2: El taxi brinda una atmósfera de tranquilidad para la charla. Con seriedad en sus respuestas y claridad en su pensar, Cristina responde todos los interrogantes pero sin perder la naturalidad ni la simpatía que la caracteriza.

"Creo que no es sano que haya una percepción de que alguien es intocable en el periodismo. Me parece saludable que haya una mirada crítica por sobre las cosas que hacemos todos los que tenemos una faz pública. Que rindamos cuentas por lo que decimos y que lo fundamentemos. Me parece sano el progreso de esos procesos aun cuando haya errores en el medio y se puedan remontar, explicar. Son caminos hacia la verdad. Me parece sano y no veo mal que eso ocurra, siempre y cuando no ocurra en términos de agresión, descalificación o de búsquedas con intenciones de daño, destructivas. Una cosa es ser crítico y plantear un debate, lo cual nos construye y nos enriquece. Si querés atacar a otro porque es distinto, hablamos de otra cosa. De escrache y metodologías un poco ?fascistoides?."

"En cuanto al límite de la información y lo que uno puede hacer ?puertas adentro?, más allá del amparo de la figura pública, cada caso es analizable en forma particular. Hay un corrimiento de la línea de lo privado y lo público cuando la figura es un político y tiene una trascendencia pública. Con los políticos, hay una demanda de que sean lo que dicen ser o lo que dicen representar. Si defendés la igualdad de género y le pegás a tu mujer, debe saberse. La materia ?confianza? en el dirigente es clave, y ahí la vida privada se convierte en un dato que tiene interés. En cambio, con los artistas, defiendo que quieran proteger su vida privada porque no hace al interés público sino a la curiosidad, al morbo o a la venta de revistas, por lo que tienen derecho a cerrar las puertas. En un político, es distinto".

"Me tocó sufrir guardias periodísticas así como entender la posición de mis colegas y el defender contar mis cosas hasta donde yo quería. También es comprender que son las reglas del juego. Es tanto lo que se pierde si se te impide actuar libremente como periodista que prefiero el riesgo de que haya excesos antes que censura. En eso tengo una postura muy fuerte".

Macbeth. Teatro Dante.
Almirante Brown 1270.
Sábados y domingos, a las 20.

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