Antifederal y regresiva: gobernadores del PJ contra la reforma laboral de Milei
En medio del debate parlamentario por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto a otros cinco mandatarios provinciales emitió un llamado público a diputados nacionales para que voten en contra del proyecto, calificándolo de “antifederal”.
La iniciativa, difundida este miércoles a través de redes sociales por los jefes provinciales, surge horas antes de que la Cámara de Diputados comience el tratamiento del texto que ya fue modificado en el Senado, y que el oficialismo busca aprobar en la Cámara baja.
En el comunicado conjunto, los gobernadores afirmaron que “el proyecto no moderniza sino que desmantela derechos laborales históricos”, un argumento que se repite tanto en sus expresiones públicas como en las críticas sindicales en las últimas semanas.
Kicillof y sus pares provinciales —que incluyen a mandatarios de Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja y La Pampa— plantearon que “ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos conquistados ni a la reducción de protecciones” y pidieron a las fuerzas políticas que no acompañen el texto oficial.
TRABAJO, FEDERALISMO Y DESARROLLO: EL CAMINO HACIA UNA VERDADERA MODERNIZACIÓN pic.twitter.com/5pjyPdAqrF
— Gildo Insfrán (@insfran_gildo) February 18, 2026
Los mandatarios también subrayaron que se trata de una reforma “profundamente antifederal”, argumentando que sus efectos impactarán de manera directa en las economías regionales y en las provincias productivas, al no contemplar sus realidades ni abrir instancias de diálogo con los gobiernos subnacionales.
Desde sectores opositores y sindicales, críticas similares se habían escuchado en movilizaciones y pronunciamientos previos, donde Kicillof y dirigentes gremiales advirtieron que la reforma, presentada por el Gobierno como una “modernización”, en realidad profundiza la precarización laboral y debilita derechos de los trabajadores.
La disputa política se intensifica en un contexto en el que la reforma laboral ya obtuvo media sanción en el Senado y ahora se juega su aprobación definitiva en Diputados, con fuertes tensiones internas dentro de las fuerzas políticas y pronunciamientos contrapuestos tanto desde el oficialismo como desde los gobernadores opositores y la CGT.