El acuerdo por las transferencias es un hito para el Poder Judicial de CABA
El 9 de febrero de 2026, el Dr. Gabino Tapia, Ministro de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, suscribió con el Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Manuel Adorni, la transferencia de las competencias ordinarias de la Justicia Nacional en lo Laboral coEl acuerdo por las tra<n sede en nuestra Ciudad a la CABA. Este hito es un hecho político de gran importancia en una doble faz.
En primer lugar, constituye una manifestación de la posición del Estado Nacional respecto a los concursos que se están sustanciando en nuestro ámbito por parte del Consejo de la Magistratura, del cual tengo el honor de integrar.
En segundo lugar, resulta un reconocimiento de que este proceso de transferencia de competencias ordinarias pendientes recién comienza, ya que por las mismas razones que hoy se transfieren treinta juzgados laborales y una sala de la Cámara de Apelaciones, deberán pasar escalonadamente y en forma programada lo concerniente al fuero civil, comercial y penal, como así también las competencias locales de la Inspección General de Justicia y el Registro de la Propiedad Inmueble.
La transferencia de las competencias locales de la Justicia Laboral se inscribe en un proceso de evolución y modernización que estamos transitando en nuestra querida Ciudad y por la cual abogué desde el inicio de mi gestión y seguiré abogando con proyectos concretos en pos de una mejor administración de justicia.
En este sentido, resulta imperativo que esta nueva norma procesal laboral que posee la CABA, con un ordenamiento moderno e institutos procesales de avanzada, tenga su interpretación jurisprudencial, lo que generará certidumbre y contextualizará el debido alcance del cuerpo normativo en cuestión.
Asimismo, es justo subrayar que los pronunciamientos del Tribunal Superior de Justicia en materia laboral, como órgano revisor de alzada de la Cámara Nacional en lo Laboral con sede en CABA, han conferido seguridad y estabilidad sobre ciertos tópicos que antes no existían por no revestir cuestión federal.
El nuevo fuero laboral porteño presenta enormes desafíos y exigirá que la magistratura sea ejercida con responsabilidad y adaptabilidad, para que el sistema no fracase. Para evitar desequilibrios, es fundamental que coexistan dos elementos: una proporción en la ponderación entre el derecho laboral de fondo y el derecho procesal, y las garantías que emergen de uno y otro, para poner sobre tablas la situación fáctica de cada caso.
La jurisprudencia que se vaya construyendo debe ser consistente y pacífica, para evitar la litigiosidad innecesaria, lo que es clave para la confianza en el sistema judicial. Un criterio jurisdiccional puede mutar por una nueva realidad o contexto social, y en ese sentido, lejos de poner en crisis el equilibrio del Poder Judicial, lo robustece y fortalece.
En consecuencia, los desafíos del nuevo fuero laboral de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se subsumen en tres pilares clave:
- Una adecuada ponderación e interpretación del derecho laboral de fondo con las garantías procesales que surgen de nuestro Código Procesal.
- Una jurisprudencia consistente que, además de honrar el valor justicia, tenga como efecto evitar la litigiosidad innecesaria.
- La empatía y la formación que deben tener nuestros magistrados y magistradas laborales, ya que en la gestión del proceso laboral de CABA media oralidad, inmediación y contacto directo con el justiciable, y es allí donde resultan tan igualmente importantes las habilidades duras como las blandas.
En este sentido desde el Consejo de la Magistratura de la Ciudad venimos trabajando con eficiencia, solidez y responsabilidad para completar el Poder Judicial que los porteños merecen.