Bruno Gelber vuelve al Teatro Colón
El jueves a las 20.30 comenzará la integral de conciertos para piano y orquesta de Ludwig van Beethoven (1770-1827), como parte del Abono a 20 conciertos de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. La misma contará con la dirección de Ligia Amadio y la actuación del pianista Bruno Leonardo Gelber. Este concierto se hace en colaboración con Festivales Musicales de Buenos Aires.
El maestro Gelber regresa para interpretar esta integral beethoveniana en la Sala Principal del Teatro Colón, donde debutó a los catorce años y fuera un destacado solista en varias ocasiones. En esta primera sesión se escucharán dos conciertos del primer período creativo de Beethoven, en el cual su escritura tiene como modelos a la de Mozart y Haydn. El programa se completará con otro concierto, perteneciente a su período medio, el denominado "heroico", que se caracteriza por la ampliación de los límites del lenguaje clásico planteado por estos maestros.
El Concierto Nº 1 en Do mayor para piano y orquesta, Opus 15 y el Concierto Nº 2 en Si bemol mayor para piano y orquesta, Opus 19 fueron compuestos entre 1794 y 1795, respondiendo al canon mozartiano de la forma de concierto para piano y orquesta, con una estructura melódica amplia, orquestación liviana y la manera integral en que interactúan el solista y la orquesta.
Mientras que el Concierto Nº 4 en Sol mayor para piano y orquesta, Opus 58, compuesto entre 1805 y 1806, presenta la impronta personal de Beethoven sobre la estructura clásica, presentando motivos musicales que le permiten expandir la forma de una manera característica y dándole mayor virtuosismo al solista.
Las localidades sobrantes de abono (únicamente altas, laterales y de pie) están a la venta en la Boletería del Teatro (Tucuman 1171), desde 9 pesos. Horario de atención: lunes a sábados de 9 a 20 y domingos de 10 a 17. Informes: 4378-7344/7315.
Bruno Leonardo Gelber, nació en Buenos Aires. La música fue su primer idioma transmitido por sus padres. Su madre, pianista, fue su primera profesora y a lo largo de su vida su principal crítica y consejera. Su padre era violinista de la Orquesta Estable del Teatro Colón. Comenzó a estudiar el piano a los tres años y medio. Realizó su primer concierto en público a los cinco años, y a los seis, continuó su aprendizaje con Vicente Scaramuzza.
Un severo ataque de poliomielitis, que lo afectó a la edad de siete años, lo mantuvo inmóvil por un año; para que pudiera seguir estudiando, desmontaron la lira del piano y continuó practicando recostado desde su cama. Reanudó sus conciertos a los ocho años y a los diez actuó por primera vez con orquesta bajo la dirección de Scaramuzza interpretando el Concierto Nº 3 de Beethoven.
Debutó en el Teatro Colón a los catorce años. Su carrera tomó alto vuelo y actuó en los principales teatros de su país y de Chile. Realizó alrededor de 150 conciertos en Sudamérica. A los diecinueve años, recibió una beca del gobierno francés para estudiar en Parós con Marguerite Long, quien lo recibió como su último pero el mejor de sus alumnos.
Actuó bajo la dirección de Sergiu Celebidache, Ernest Ansermet, Rudolf Kempe, George Szell, José Krips, Kiril Kondrashin, Erich Leindorf, Mstilav Rostropovich, Sir Colin Davis, Riccardo Chailly, Esa-Pekka Salonen, Rafael Frübeck de Burgos, Bernard Haiting, Alceo Cilera, David Zimermann, Eugen Jochum, Sir Yehudi Menuhin, Lorin Mazel, Paul Paray, Jean Martinón, Juri Termikanov y Vladimir Spivakov, entre otros.
Se presentó junto a las orquestas Filarmónica de Berlín, Filarmónica de Viena, Tonhalle de Zürich, Orquesta de la Suisse Romande, Orquesta de la Scala de Milán, NHK de Tokio, Orquesta Nacional de Francia, Royal London Philharmonic, New York Philharmonic, Chicago Symphony, Philadelphia Orchestra y Cleveland Symphony.
Es el invitado habitual de los más grandes festivales como Salzburgo, Lucerna, Berlín, Granada, Viena, La Roque de Antheron y Aix-en-Provence.
Sus grabaciones fueron galardonadas con los premios del Discophiles francés, el Gran Premio del Disco de l'Academie Charles Cross y el premio de la Academia de París. Recibió las más altas distinciones en las críticas de las revistas Diapasón, Gramophon y Le Monde de la Musique. La prensa especializada lo destaca como uno de los mejores pianistas de su generación y como uno de los cien mejores del siglo.
Fue condecorado en Mónaco, donde reside, con la distinción de Comendador de la Orden al Mérito Cultural, conjuntamente a Cecilia Bartoli, Mstilav Rostropovich y Plácido Domingo, entre otros.