Gritos y reproches en la UCR
El lanzamiento de La Causa -la agrupación liderada por radicales aliados a Aníbal Ibarra- se convirtió, como era de prever, en la piedra del escándalo en la UCR porteña. De un lado, quedaron los que buscan reeditar, en el 2005, la coalición con el jefe porteño. Del otro, los que quieren que el radicalismo lleve un candidato propio en las próximas elecciones.
Así las cosas, ambos bandos cruzan, por estos días, gritos y reproches. Y aunque nadie lo diga con todas las letras, hay riesgo de fractura y disolución.
Las aguas quedaron tan divididas con el lanzamiento de La Causa, la agrupación pro ibarrista que lideran el secretario de Cultura, Gustavo López; la diputada Silvana Giudici, el actor Luis Brandoni y el titular del Comité Capital, Jorge Casabé que hubo un amague de intervención que, por el momento, quedó desactivado.
"Pensamos que podría haber intervención en febrero, cuando la cosa esté más tranquila. Por supuesto que lo vamos a resistir", apuntan desde La Causa.
Presionado por la situación, el Comité Capital, liderado Casabé, aprobó, por unanimidad, una resolución que, en su segundo artículo, afirma la identidad partidaria "en pos de un modelo pluralista, inclusivo, en defensa de los valores republicanos y de la social democracia, contra cualquier intento hegemónico como lo expresa el partido Justicialista en su versión ahora kirchnerista".
La arenga anti-K encorseta, de algún modo, la intención de La Causa, cuyos integrantes aspiran a integrar una coalición con Ibarra, hoy asociado al kirchnerismo. "Nosotros estamos por alianza con el ibarrismo, con componentes kirchneristas. No aceptaríamos, lo contrario: una lista de kirchneristas con integrantes ibarristas", define Silvana Giudici, en un trabalenguas que, sin embargo, tiene mucho sentido en el actual escenario radical.
"Estos muchachos hablan de transparencia pero todos tienen puestos oficiales: son empleados de Ibarra", lanza, sin anestesia, desde el otro bando, Rafael Pascual, en diálogo con NOTICIAS URBANAS.
Junto a Marcelo Stubrin y Enrique "Coti" Nosiglia, Pascual fogonea la posibilidad de que la UCR se presente en las elecciones de 2005 con un candidato propio.
Este grupo, que se inclina al centroderecha, está pensando en el jurista Ricardo Gil Laavedra, el dirigente Enrique Olivera, e incluso el actor Nito Artaza.
Del otro lado, recuerdan, sin embargo, que la dupla Cristian Caram-Nito Artaza apenas obtuvo el 2 por ciento de los votos en las últimas elecciones. El magro porcentaje parece confirmar la decadencia del centenario partido.
En este marco, los integrantes de La Causa se reunirán este lunes por la noche en una cena, en la que fijarán la estrategia a seguir. Consultados por esta agencia, no descartan ir por fuera del partido, si efectivamente viene una intervención, ya que la decisión frentista que adoptaron choca con la voluntad del jefe de la UCR nacional, el chaqueño, Ángel Rozas, quien quiere darle al radicalismo un rol de oposición fuerte.
Desde el bando de Pascual-Stubrin-Nosiglia contraatacan argumentando que, con la excepción de Casabé y Leandro Santoro (presidente de la Juventud, en el distrito), los integrantes de La Causa "no son radicales".
"Giudici entró al Congreso por otro partido y no se integró al bloque radical; de López no se supo nada después del golpe del '76 y reapareció de la mano de los sushi como titular del Comfer; y Brandoni, tiene un cargo rentado con Ibarra", desacredita Pascual.
En este escenario, la pelea radical en el distrito parece lejos de resolverse.