El kirchnerismo impulsa reformas a su medida en el PJ porteño
Las reuniones entre justicialistas porteños para avanzar en un esquema de unidad que permita la elección de nuevas autoridades en una interna sin sobresaltos está encontrando resistencias en los sectores que se sienten dejados de lado. Es que el kirchnerismo busca impulsar una reforma de la carta orgánica del PJ -actualmente intervenido por la Justicia- que le asegure un férreo control partidario a su próximo titular.
Entre las reformas que más resistencia generan son, en principio, el achicamiento del Congreso Metropolitano del PJ. La idea es que los congresales se elijan vía los CGP's, en lugar de por circunscripción, por lo que habría una menor cantidad de congresales.
Los otros puntos resistidos son el achicamiento de la mesa de conducción ejecutiva, el Consejo, que hasta ahora es de 74 miembros, la elevación a 33 ó 35 por ciento los votos del piso que debe lograr la segunda fuerza para quedarse con la minoría y la elección de las autoridades de las distintas ramas partidarias -JP, Mujer, profesionales y gremiales- en una lista sábana junto a la totalidad de las autoridades partidarias.
"Parece que quieren tener todo armado para que gane el caballo del comisario", apuntan desde la JP, cuyo presidente antes de la intervención es Sebastián Pilatti, alineado en el espacio porteño del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, pero crítico de esta medida que pasó por el filtro del interventor, Ramón Ruiz.
Los jóvenes adelantaron que el hecho de ser oficialistas no los detendrá para presentar un recurso de amparo ante la Justicia si "no se respeta la autonomía de la Juventud", aseguran.
Es que, hasta ahora, la JP elegía a su presidente en una urna separada de los mayores, en la que los menores de 30 años elegían a su presidente. Ahora, no sólo se proyecta unir la elección de la Juventud junto al resto de las autoridades sino que la JP ya no tendrá presidente sino un secretario general.
Según dicen en la JP, el interventor, Ramón Ruiz "había acordado con nosotros que nuestra autonomía no se tocaba, que las autoridades de la JP se iban a elegir como siempre y que en el caso de que hubiera alguna modificación en el sector iba a consensuarla con nosotros".
Portadores de la carta ganadora de haber logrado la última intervención, los kirchneristas viene mandando fuertes mensajes al PJ residual que, pese al desgaste político, conserva una red de punteros importante.