El futuro de los créditos porteños
Con su aprobación en la cámara de Diputados, la denominada Ley Conti, ideada por la kirchnerista Diana Conti, se acerca un poco más a su objetivo: expropiar los depósitos judiciales del Banco Ciudad. Si el Senado también vota afirmativamente, la propuesta se convertirá en ley y una suma aproximada de 6.500 millones de pesos ?el 30 por ciento del total de los depósitos de la banca pública de la Ciudad? pasará a ser controlada por el Estado nacional. Los opositores, aunque no se hayan hecho presentes, anticiparon que impugnarán la sesión por considerarla ?ilegítima?, aduciendo que empezó unos minutos después de lo previsto.
El proyecto de ley Nº 1.943-D-2012 dispone que los depósitos judiciales de los tribunales nacionales y federales asentados en la Ciudad se realicen en el Banco de la Nación Argentina y ya no más en el Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Financieramente, esto equivale, como ya se dijo, a unos 6.500 millones de pesos, aunque para el titular de la entidad, Federico Sturzenegger, se trata de unos 7.000 millones. ¿Y para qué se utiliza ese dinero? Básicamente, para financiar líneas de créditos hipotecarios a tasa fija, créditos a pequeñas y medianas empresas y también a grandes compañías.
Juan Curutchet, vicepresidente del Banco Ciudad, va con todo. Consultado por Noticias Urbanas, señala que ?a esta altura ha quedado en claro que la ley no es de Conti sino de Cristina Kirchner. El impacto de esta ley será que el Banco Ciudad deberá replantear su oferta de créditos, subiendo las tasas y acortando los plazos de pago. Hoy somos el único banco del país que ofrece préstamos hipotecarios a tasa fija en pesos a 20 años. Lamentablemente, si nos restringen el fondeo, tendremos que revisar estas líneas. Por eso el perjudicado acá es el vecino?.
Pero, ¿existe una cuestión de fondo que movilice este proyecto? Para el vice del Ciudad, ?como no se brindó ninguna explicación sobre qué mejorará con el despojo de los depósitos judiciales, debemos inferir que la motivación es puramente política. Se trata de complicarle la vida al Gobierno de la Ciudad y de una represalia contra el vecino de una jurisdicción que eligió gobernantes de otro signo político?.
Lógicamente, el plan B existe y, según explican a este medio, pasa por recurrir a la Justicia y, al mismo tiempo, reemplazar los fondos con depósitos del público, con la amplitud de instrumentos que ofrece la legislación y el mercado. ?Estudiaremos también el fondeo vía organismos multilaterales de crédito. Al final del día, el Banco va a ganar en presencia y dinamismo?, asegura Curutchet a NU.
Los créditos para las primeras viviendas, un plan conjunto entre el Ciudad y el IVC, tampoco tendrían el terreno allanado: ?El programa para 2012 se respetará a rajatabla. Calculamos allí adjudicar 3.500 créditos hipotecarios?, sigue el funcionario. Pero, para 2013, todo el programa deberá ser repensado de acuerdo al nuevo panorama financiero.
?El proyecto busca erosionar la rentabilidad del banco en el tiempo, pero recordemos que hoy el Banco Ciudad está más fuerte que nunca en su historia, es la empresa pública más rentable de la Argentina. Los buenos resultados nos permiten tener el músculo necesario para hacer los cambios que la nueva ley nos fuerce a hacer, y que tendrán como objetivo ganar lo suficiente para mantener el patrimonio neto en moneda constante frente a la inflación, como lo hemos hecho hasta ahora?, desafía Curutchet.
En ese sentido, el legislador porteño Juan Pablo Arenaza (Bases para la Unión) fue uno de los primeros en tomar la posta y opinó que ?si bien el proyecto referido ha sufrido modificaciones, eso aún resulta insuficiente ya que pone en peligro la sustentabilidad de los créditos a largo plazo y a tasas preferenciales que otorga el Banco Ciudad, empujándolo a una descapitalización inminente. Asimismo, pone en diferencia a la Ciudad de Buenos Aires respecto de otros distritos, dado que sería el único que no cuente con los depósitos judiciales de los tribunales nacionales no federales?, agregó consultado por Noticias Urbanas.
El pasado 3 de agosto, la Legislatura porteña sancionó una declaración expresando la inconstitucionalidad del proyecto Conti, ?porque vulnera los principios constitucionales de federalismo y autonomía en infracción a los artículos 129 y disposiciones transitorias 15° y 7°, artículo 1° y 2° de la Ley N° 24.588, artículo 55 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ley 1.779?, refirió Arenaza.
En la vereda de enfrente, el titular del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, consideró que se trata de una ?cuestión de equidad? y de esta manera político?. En declaraciones a los medios, Fábrega se preguntó por qué la Ciudad tendría que tener ?una ventaja competitiva? en relación a otras jurisdicciones. ?Es bueno que los depósitos puedan alcanzar a cubrir las necesidades de todo el territorio argentino?, señaló.
En esa sintonía, Fábrega informó que ?los depósitos de las causas abiertas se mantienen en la entidad financiera local y los de las causas nuevas van al Nación, con lo cual hay entre cinco y seis años para que este hecho se produzca en su totalidad?. Por otro lado, reiteró que el Banco Nación es ?líder absoluto del sistema financiero con un cuarto del total de préstamos del mercado entre 80 bancos?, mientras que el Banco Ciudad ?tiene el 4 por ciento?. ?En terreno porteño, el Banco Nación presta más que el Banco Ciudad y tiene más del doble de los depósitos?, subrayó. Y aclaró que el organismo que dirige ?nunca utiliza fondos del sector público para prestarle al Estado nacional?.
Sin embargo, Arenaza desmiente parte de estos dichos e informa que el Ciudad, en 2011, otorgó 6.427 préstamos hipotecarios por 1.452 millones. De esas hipotecas, un 65 por ciento correspondió a la Ciudad de Buenos Aires, representando el 67 por ciento de las hipotecas otorgadas en el distrito porteño. Entre 2007 y 2011, la cartera de hipotecarios se triplicó, mientras que el sistema total de créditos hipotecarios en la Ciudad creció un 93 por ciento.
La cartera de préstamos a individuos se triplicó entre 2007 y 2011 ?es decir, creció un 200 por ciento?, mientras que el sistema creció un 145 por ciento en ese período. Y la cartera de créditos a empresas del Banco Ciudad creció un 360 por ciento entre 2007 y 2011, en tanto que el sistema creció un 178 por ciento en el mismo período.
Resumidamente, puede decirse que el Ciudad, respecto del Nación, solo es superado en lo que refiere a préstamos dentro del sector público, que incluyen los títulos públicos. Los créditos hipotecarios del Ciudad llegaron a un 17,3 por ciento mientras que los del Nación a un 6,8. En esa sintonía, los préstamos al sector privado por parte del Nación representaron un 27 por ciento, un 30 por ciento menos que los concedidos por el Ciudad (57 por ciento). ?El proyecto de ley presentado por el FpV apunta a destruir la única empresa pública que funciona bien, el Banco Ciudad?, apuntó Arenaza.
Hasta el diputado nacional Facundo Moyano tiró un centro al oficialismo porteño cuando anunció su postura en contra de la iniciativa de su compañera de bancada Diana Conti. ?No podemos avalar este proyecto porque peligra el trabajo de los empleados del Banco Ciudad?, justificó.
Desde el macrismo aseguran que el Ciudad realiza una ?tarea social muy importante?, ya que su cartera de créditos está dirigida a promover el empleo, la equidad distributiva y la calidad de vida, privilegiando el crédito social y a las pequeñas y medianas empresas. ?Ha destinado durante 2011 un 22,5 por ciento de su cartera de créditos a otorgar préstamos hipotecarios, los cuales cuentan con tasas fijas a 20 años. Los hipotecarios representan el 17,3 por ciento de los activos del banco, superando al crédito dirigido hacia el sector público ?y tan solo alcanzando menos de la mitad del porcentaje que destina el Banco Nación Argentina a prestarle fondos al sector público nacional?. Además, cabe destacar que de 2007 a la fecha, la cartera de préstamos del banco al sector privado ha crecido por encima del promedio del sistema?, detallan.
Desde el kirchnerismo reclaman que el Ciudad se convierta en competitivo y que reemplace los depósitos de la Justicia por depósitos del sector privado. Curutchet no ve que esto sea tarea sencilla. Asegura que ?habrá un drenaje muy preocupante que permitiría una reconversión del banco, como pasó otras veces; ya que vivió 80 años sin estos depósitos, pero lo que modificaría es el perfil que tiene en los últimos años. Al retirar los depósitos, empuja al banco a adoptar una lógica privada?.
LOS CLIENTES, LOS EMPLEADOS, LA GENTE
Más allá de los tires y aflojes políticos, el cliente del Ciudad tiene inquietudes. Desde la entidad, reconocen que son justificadas, ya que verán alterada la oferta crediticia, pero que el banco ?redoblará esfuerzos en materia comercial y persistirá en la senda de más promociones, más locales, mejoras tecnológicas, más convenios con empresas y nuevos productos, como el leasing o la expansión del crédito prendario?.
En cuanto a las movilizaciones realizadas por empleados del banco, el vicepresidente asegura que ?el trabajador del Ciudad tiene la camiseta puesta y le duele que el banco se vea obligado a diluir su rol social. Además, el cambio siempre genera ansiedad e inseguridad. Los empleados temen que el banco termine siendo más chico y se pierdan puestos de trabajo y oportunidades de promoción?.
?¿Cómo le explicaría al porteño de a pie por qué la idea de Conti no es una buena idea?
?La idea de Cristina Kirchner ?no de Conti? es dañar lo que anda bien. Es llevar zozobra a los hogares de los 3.200 trabajadores. Es restringir la oferta de créditos en la Ciudad y el Conurbano para pasarle la plata a un banco al cual el poder político obligará a comprar Lebacs y Nobacs y a financiar al Tesoro. Se la van a patinar. Si hay algo que se ha visto recientemente con el lanzamiento de las líneas del IVC y luego del Pro.Cre.Ar es que la demanda de créditos para la vivienda en el área metropolitana es 20 veces superior a la oferta. Y lo poco que hay, lo quieren destruir. En vez de sabotearnos, desde la Nación deberían felicitarnos y respaldarnos por ser un banco que le presta a la gente.