Hubo récord de vetos en el 2004
Pese a que el 2004 no fue uno de los años más productivos de la Legislatura porteña, los diputados sancionaron algunas normas polémicas, un par notoriamente complejas y otras aparentemente intrascendentes. De ellas, 23 fueron vetadas -total o parcialmente- por el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra. Con esta cifra, el jefe porteño estableció el año pasado el récord de vetos desde que se creó la Legislatura porteña, superando por 10 los 13 vetos que había decretado en el 2003.
Los vetos parciales fueron seis. Ibarra le bajó el pulgar a algunos artículos de la Ley de Emergencia Habitacional; de la Ley de Protección y Asistencia a las Víctimas de Violencia Familiar y Doméstica; de la Ley de Bibliotecas Populares y de la norma por la cual se creó la carrera de Optometría en el ámbito del Área de Educación Superior. También objetó algunas de las modificaciones realizadas a la Ley de Audiencias Públicas; y la ley que establecía la implementación del programa "Escuelas Seguras", destinado a dotar de estrategias de prevención de accidentes y atención de emergencias.
En lo que respecta a los vetos totales, el jefe de Gobierno decidió rechazar el subsidio mensual y vitalicio de mil pesos a María Vaner; la incorporación de un capítulo a la Ley de Procedimiento Contravencional para poder juzgar las competencias penales transferidas; la Ley de Titularización de Directivos de Escuelas de la Ciudad; la Ley de Expropiación de "La Alameda"; la creación del Programa de Regularización de las Estructuras y los Cargos de Conducción en los Establecimientos Asistenciales y Dependencias de la Secretaría de Salud; así como la norma que establecía la adopción de medidas dirigidas a regular la elaboración, aprobación, ejecución y control de los Programas de Concurrencias en efectores del subsector estatal del Sistema Público de Salud.
Por otra parte, Ibarra consideró inadecuada la ley por la cual se regulaba la instalación y operación comercial de máquinas expendedoras de productos alimenticios, golosinas e infusiones; la creación de un programa destinado al financiamiento de la elaboración, seguimiento, control periódico y evaluación final de las actividades de difusión de la futura Ley de Comunas; la norma que fijaba la obligación del Poder Ejecutivo de responder en los plazos estipulados por la Legislatura los pedidos de informes; el otorgamiento de un pase gratuito para jubilados y pensionados; y la norma que posibilitada un convenio con la Provincia de Buenos Aires para que pudieran utilizarse en las distintas villas de la Ciudad los camiones sanitarios que posee el distrito bonaerense.
También se vetó totalmente la incorporación a la Ley 283 y sus modificatorias, requisitos de antigüedad y concepto para aspirar a cargos de ascenso a nivel educativo; la modificación de la Ley de Procedimientos Administrativos para introducir la figura del amparo por mora de la Administración y la creación del Sistema Integrado de Bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires (SIBCBA).
Aunque muchos de estos vetos fueron fuertemente criticados por los legisladores porteños, en varios casos fueron aceptados dado que sólo tres normas consiguieron los 40 votos necesarios para su insistencia. Éste fue el caso de la que ley que restituyó los feriados de Carnaval; el cambio de zonificación de un predio ubicado en el barrio de Caballito para ser destinado a un espacio verde; y el otorgamiento de un subsidio de 15.000 pesos a la Asociación Civil sin fines de lucro denominada "Bokitas de la Boca" para el pago de gastos de alquiler y de servicios destinados a dar continuidad al funcionamiento del Comedor Comunitario "Bokitas".