“No veo qué le agrega la juventud a los K”
José Natanson, politólogo y periodista, dedicó un par de sus columnas dominicales en Página/12 a mirar desde mediana distancia el fenómeno de la juventud kirchnerista. Y puso el dedo en la llaga. ¿Qué pasa en el caldo de esa juventud? Luces y sombras de una politización que se proyecta llena de símbolos del pasado.
?¿Qué descripción hacés de la juventud kirchnerista?
?Primero, me parece que es más un fenómeno del segundo kirchnerismo que del primero. Durante el gobierno de Kirchner esto no estaba en la superficie, seguramente había procesos más larvados, por abajo, pero no estaba visible. De hecho, la primera nota que escribí en Página 12 sobre este tema terminaba diciendo que el Gobierno estaba generando en algún sector de la juventud un efecto que ni el mismo Gobierno estaba contemplando. Me parece que fue una de esas cosas que suceden inesperadamente, y éste es un gobierno al que le pasan cosas sin buscarlas. Después, no quiero ser taxativo, pero me parece que hay una juventud kirchnerista militante de clase media metropolitana en la que es notable cómo, por ejemplo, la primera línea de La Cámpora está representada por ex alumnos del Nacional Buenos Aires, y eso te da una pauta de quiénes están en la conducción de estos espacios. Y finalmente me parece que es un fenómeno y un subproducto del clima político que armó este gobierno, que se armó en estos años. Hay polarización y en cuanto hay polarización hay pasión. Ahora, no veo una revitalización de la juventud en otros partidos. Pero también, si uno mira cómo fue el voto a Macri, te da que los jóvenes lo votaron mucho más que los adultos. Lo digo para matizar un poco, si no parece que todos los jóvenes son kirchneristas y no es así ni a ganchos.
?Vos hablabas de algunos rasgos de la militancia de esta época, en relación a la horizontalidad, a una agenda más secularizada, que da luchas por el medio ambiente, o el género, pero esta militancia kirchnerista no parece eso.
?Claro, ahí me parece que hay varias cosas: hay una militancia juvenil kirchnerista, seguramente más tradicional, más partidaria, que se vio en el Luna Park, y después hay todo un espacio virtual que es interesante y en el cual el kirchnerismo tiene una ventaja atroz sobre el resto de los partidos. Ahí lo que necesitás son ideas, algo que discutir, y no veo blogs de De Narváez ni de Ricardo Alfonsín, porque me parece que ahí hay una voluntad de discusión político-intelectual, que ni siquiera es del Gobierno, pero que lo acompaña; es como la contracara de Carta Abierta, la contracara joven, fresca e inteligible de Carta Abierta. Carta Abierta es expresión de una generación, de una forma de pensar y de escribir, que es la de Horacio González, muy respetable y talentosa, pero que no tiene nada que ver con cómo escribís vos o cómo puedo escribir yo, es otra forma de pensar la vida. Lo que sí veo es una militancia joven que no es el núcleo duro de la militancia kirchnerista, y que se ve en las escuelas, en la marcha de La Noche de los Lápices; una militancia más intermitente y enfocada a cosas concretas, que no hace de la militancia un proceso de acumulación en pos de un fin superior, no es ?tomamos la escuela porque después vamos a hacer la revolución?, es ?tomamos la escuela para arreglar el techo, si después hacemos la revolución o no, veremos?. Éste es uno de los rasgos de la militancia, no de la kirchnerista, de los jóvenes de hoy, ni siquiera me gusta decir ?militancia?, digamos, ?la relación de los jóvenes con la política?, porque ?militancia? remite a una forma de ver la política. A veces es mejor decir ?participación?, una palabra más lavada.
?¿Uno hubiese pensado que PRO podía capitalizar más esa especie de participación virtual?
?Uno diría que es así, pero evidentemente no es así. Ojo, el PRO tiene un sector de militancia que son esos jóvenes que se formaron en los 90 y que vienen de las ONG de derecha que, en general, me caen mal, pero tampoco es correcto despreciar a estos pibes que aunque nacieron en un barrio privado decidieron trabajar en una ONG gratis por dos años. Eso también es militancia, aunque a uno no le guste. En particular me parece que el PRO resultó ser tan lavado que no es una derecha ideológica. Yo me imagino que Alsogaray podía tener un núcleo de gente que defendía sus ideas, incluso Cavallo o López Murphy tenían un liberalismo más acaudillado, más pensado. Esto es tan superficie que no hay nada por abajo.
?En una referencia a la juventud K decías que había que matar al padre. ¿Cómo es esa línea?
?Yo veo una juventud que no tiene el modelo de juventud antipadre o antiadulto como la de los 70, donde había un choque generacional, básicamente porque esos padres no entendían lo que estaba pasando. Me parece que ahora, por una serie de circunstancias, incluso circunstancias económicas, los jóvenes están obligados a vivir en la casa de sus padres más tiempo porque no tienen plata, están cómodos, pueden negociar con los padres y tienen un diálogo más fluido. Pero al mismo tiempo, el salto a la adultez para mí no es posible si vos no mataste a tu papá, simbólicamente. Entonces lo que yo trataba de pensar, sin respuesta, es: ¿a qué padre están matando los jóvenes kirchneristas? Porque está claro a qué padre mataron los de los 70: el padre de los Montoneros era Perón, en un momento lo quisieron matar y fracasaron, una cosa demasiado arriesgada, pero es así. La juventud de ahora, ¿a qué padre va a matar? Porque Menem no es el padre, matar a Menem es fácil, cualquiera lo mata a Menem, simbólicamente.
?Quizás ahora hay un rasgo de orfandad, es una juventud que encuentra a su padre.
?Si vos me decís qué le criticarías a la juventud kirchnerista, es eso. No veo qué le agrega al kirchnerismo. Si lo que hace la juventud kirchnerista es un acto en el Luna Park, me parece fenómeno, pero Moyano te hace un acto 20 veces más grande en tres minutos, o dos intendentes del Conurbano te hacen un Luna en diez minutos. Entonces, ¿qué es lo que le agrega? ¿Alguna idea nueva? Me lo formulo como interrogante desde el punto de vista del lenguaje. Yo veo muchos jóvenes de mi edad, incluso más jóvenes, que han adoptado el lenguaje de los 70, el lenguaje de los padres, y eso me llama la atención. Yo a mi novia no le digo ?compañera?. Para mí, ?compañero? es el chico que se sentaba al lado mío en la escuela, en el secundario, o que fuimos compañeros de banco en Página/12 no sé cuantos años, pero ?compañera? no puede ser mi mujer o mi novia. O que digan ?cuadros?, una expresión que usa mucho Cristina. Para mí, un cuadro es una cosa que cuelga de una pared. No quiero ser agresivo, lo que quiero decir es que no termino de ver, incluso desde el punto de vista del lenguaje, qué le agrega la juventud al kirchnerismo. ¿Le agrega pasión? ¿Están tratando de condicionar al Gobierno para que el rumbo sea un poco más para un lado o un poco más para el otro? Puede ser. ¿Le habla la juventud kirchnerista a la juventud no kirchnerista, a la que tiene una relación más distante con la política? Eso es lo que no sé. Sí veo lo que le agregaron los Montoneros a Perón, lo que hizo la Franja Morada con Alfonsín. El radicalismo era un partido de viejos y la Junta Coordinadora lo convirtió en un partido de jóvenes universitarios. Ahora, no veo qué es lo que está haciendo la juventud kirchnerista con el kirchnerismo.