El Rectorado de la UBA explica el conflicto del Nacional
Luego del conflicto que se desató hace algunas semanas tras la remoción de la rectora del Colegio Nacional de Buenos, Virginia González Gass, y la negativa de los alumnos de acatar tal medida, los estudiantes realizaron durante toda la semana distintas actividades como muestra de apoyo a la ex directiva. Por su parte, desde el Rectorado enviaron un comunicado explicando en detalle cada una de las circunstancias que desencadenaron en el actual bloqueo de la escuela preuniversitaria, alegando ?serio riesgo para el ciclo lectivo?.
El escrito comienza dando cuenta de la situación anteriormente planteada y explica que la medida de echar a González Gass fue adoptada por amplia mayoría del Consejo Superior de la UBA, justificando ?deficiencias académicas y conflictos de gestión extensamente fundados y discutidos durante más de un año", permitiendo de modo interino que el puesto quedara a cargo del rectorado la vicerrectora Rosa López de Del Águila, tal como corresponde con los estatutos.
Respecto del despido en particular argumentan que ?la rectora fue removida por no proponer ni gestionar soluciones al deterioro académico e institucional de los últimos tres ciclos, con 256 que alumnos perdieron su regularidad en 2009, mientras se redujeron los días de clase a mínimos incompatibles con la calidad educativa y decreció de un modo notable el número de aspirantes a ingresar?.
En la misma línea explicitan que desde la Secretaría de Asuntos Académicos de la UBA se solicitó ?reiteradamente? a la licenciada González Gass corregir esta merma, por su directa incidencia en la calidad educativa. A lo que sostuvieron que ?no sólo no hubo respuestas, sino que también actitudes confrontativas?.
Y al respecto agregaron que ?idéntica fue la postura de la ex directiva respecto de la gestión del turno vespertino, sobredimensionado con una división más, mientras en los turnos mañana y tarde existe capacidad para albergar más alumnos. Concretamente, 38 estudiantes del turno vespertino podrían incorporarse en forma distribuida entre los otros dos. Sin embargo, se ha prolongado artificial e injustificadamente la angustia de muchas familias con hijos adolescentes?, explicaron.
Las críticas a su figura continúan y dan cuenta de "haber sugerido, en actos y palabras, que el establecimiento tiene autonomía respecto de la UBA?, lo cual consideran como ?otra falacia?, ya que ?la autonomía es de la Universidad respecto del poder público, en un marco legal que la define, de acuerdo a principios e instrumentos comunes, tanto estatutarios como de criterio académico general?.
Y que durante su mandato ?ha promovido pseudo asambleas y ha estado presente en reuniones donde se discutía su ratificación y la desobediencia a las resoluciones legitimas del Consejo Superior?.
En relación con este punto manifiestan que ?su derecho a disentir con las razones de su remoción no se discute. En cambio su temeraria actitud de ponerse al frente de un bloqueo contra el ciclo lectivo y la administración del Colegio, con el agravante de esgrimir argumentos de palmaria falsedad, es inadmisible?.
Por último, desde el Rectorado reconocen que ?es legítimo que un grupo de estudiantes y de docentes exprese su disconformidad con la remoción de la ex rectora, porque la libre expresión del disenso es un componente esencial de la vida democrática, especialmente en la UBA, donde el espíritu de la Reforma ha sido confirmado, actualizado y profundizado con un nuevo Estatuto.
En cambio tildan de ilegítimo que, esos grupos descalifiquen este procedimiento legal y transparente llamándolo ?intervención?, así como que en nombre de esta falacia se impida el normal funcionamiento académico y administrativo del Colegio.
Finalmente, llaman a la reflexión de todos los sectores involucrados, a una discusión transparente, respetuosa y libre de mitos y sospechas, para "recuperar la calidad académica, la solidez institucional y el clima pluralidad y pensamiento crítico del Colegio Nacional Buenos Aires".