El plan para ir al banquillo
La estrategia judicial del macrismo se modifica ante cada nuevo fallo adverso. Y la más reciente modificación se produjo el último martes por la tarde, luego de que los integrantes de la Sala I de la Cámara Federal porteña, los camaristas Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, rechazaran por unanimidad un recurso contra el fallo que confirmó el procesamiento del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, en la causa de las escuchas ilegales, que habían presentado los abogados defensores del jefe comunal, Santiago Feder y Ricardo Rosental.
La idea de la defensa era que la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal, que integran los camaristas Ángela Ledesma, Liliana Catucci y Eduardo Riggi, revise el procesamiento que en primera instancia había dictado contra Macri el juez federal Norberto Oyarbide y que luego fue confirmado por la Sala I de la Cámara Federal.
La movida defensiva se había decidido luego de que el lunes 2 de agosto la Sala III de Casación confirmara en fallo dividido, dos a uno (Ledesma y Riggi contra Catucci), el procesamiento con prisión preventiva por el delito de asociación ilícita contra el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge ?el Fino? Palacios, quien se encuentra detenido en el Penal de Marcos Paz.
El argumento del voto en disidencia de Catucci, afirmando que en la causa judicial número 12.466/2009, caratulada ?James, Ciro Gerardo y otros s/escuchas ilegales y otros delitos? que se tramita en el Juzgado Federal Nº 7, no había elementos de prueba que confirmaran la existencia de una asociación ilícita montada en la estructura del Gobierno porteño para realizar tareas ilegales de inteligencia, motivó y alentó la iniciativa judicial de los letrados del jefe comunal, quienes el jueves 19 de agosto presentaron ante la Cámara Federal un pedido para que el procesamiento contra Macri sea analizado por los magistrados de Casación.
?Tanto Palacios como Mauricio estaban procesados, entre otros delitos, por integrar una asociación ilícita, pero si una jueza de Casación dijo que no existía una asociación de ese tipo en el caso del ex comisario, quien se encuentra más complicado en la causa que nuestro defendido, era más que razonable suponer que en el caso de Macri, está mucho menos probada la existencia de una asociación ilícita. Y por eso recurrimos a Casación?, le explicó a NU un abogado que trabaja en la defensa del Jefe de Gobierno al ser interrogado sobre los motivos de la movida judicial.
Sin embargo, el fallo dado a conocer por la Sala I de la Cámara Federal rechazó todos los argumentos defensivos aportados en el escrito de la defensa, incluido el de gravedad institucional, considerando ?inadmisible? la pretensión de llegar hasta la Sala III de Casación, basándose en la jurisprudencia que señala que no se puede apelar un procesamiento si no hay prisión preventiva porque no provoca un gravamen de imposible reparación posterior, en un juicio oral, por ejemplo.
A pesar de la negativa del dictamen, Macri puede presentarse ?en queja? ante Casación y exigir que los magistrados evalúen su procesamiento. Pero nada asegura que ese tribunal le dé la razón. Es más, fuentes cercanas a la causa, consultadas por NU, manifestaron que existen más posibilidades de que el procesamiento sea confirmado que lo contrario. ?A lo sumo puede obtener un voto a su favor, pero nada más que eso?, le agregó un investigador del caso a este medio.
El revés del martes provocó que Feder y Rosental idearan una nueva táctica acorde a la novedad tribunalicia. Aunque consideran imprescindible recurrir a Casación, ya comenzaron a planear la estrategia que desarrollarán en el juicio oral, al que le dedicarán su mayor trabajo.
?Queremos ir en queja a Casación, aunque nos falle en contra, ya que estamos convencidos de que Catucci volverá a negar la asociación ilícita, y ese dictamen será un elemento de mucho peso en el juicio oral, que nos favorecerá ampliamente, ya que serán dos resoluciones a nuestro favor, una al referirse a Palacios y otra a Macri?, le señaló a NU un político cercano al ingeniero, que conoce la movida de la defensa, que centra sus cañones en el juicio oral.
La novedad de priorizar el juicio oral tuvo su embrión en el mismo fallo de Casación del 2 de agosto, ya que en un párrafo del mismo, los tres camaristas le exigieron al juez de la causa, Norberto Oyarbide, que dé por concluida la etapa de recolección de pruebas y eleve la misma a la instancia siguiente, que no es otra que la del sorteo que decidirá cuál es el tribunal oral y público que dictará la sentencia definitiva. ?Es necesario que el magistrado a cargo de la investigación reúna a la brevedad toda la prueba no producida y la encamine hacia la próxima etapa procesal?, argumentaron en el dictamen.
Para los letrados de Macri, el magistrado está dilatando el cierre de la causa, ya que ?no tiene pruebas contundentes en contra de Macri y no quiere verse en ridículo ante el tribunal oral?, por eso confían en que no podrá prolongar demasiado el cierre de la pesquisa y en base a eso vaticinan que el juicio oral podría llevarse a cabo el año que viene.
Sin embargo, los investigadores que trabajan con el juez, al ser consultados por este medio, afirmaron que Oyarbide ?no tiene plazos para clausurar la pesquisa? y que en poco tiempo se agregarán a la causa elementos que probarán definitivamente la culpabilidad del jefe comunal.
?Las llamadas entre Macri y Palacios son determinantes, como lo es el espionaje que realizó James contra Néstor Leonardo, el cuñado de Mauricio?, se envalentonaron los sabuesos. Pero para el macrismo, el tribunal oral no contará con elementos que dañen al ingeniero. ?Las llamadas no prueban nada, ya que era lógico que el Jefe de Gobierno dialogara con un funcionario suyo, únicamente que para el magistrado la sola existencia de las mismas configure un delito, porque el juez no sabe de qué hablaron, sólo conoce la existencia de las llamadas y ésa no es ninguna prueba contra Macri. Nosotros en nuestros escritos aclaramos en tres oportunidades que Mauricio no había mantenido comunicaciones telefónicas con Palacios al referirnos al tema del espionaje porteño, pero en ningún momento dijimos que no hablaran entre sí?, argumentaron los defensores. Esta explicación comprueba que los letrados buscan coincidir con la defensa del Fino, quien siempre negó que haya ordenado espiar a nadie.
?La estrategia macrista pretende coincidir con las defensas de Palacios y James, quien reconoció espiar por su cuenta pero no por orden del Gobierno porteño y mucho menos del jefe comunal, para que de esa manera no pueda probarse la participación de Mauricio en la asociación ilícita, y por eso le mandó una señal de apoyo al ex comisario preso, cuando al presentarse en la Legislatura, la semana pasada, elogió sus antecedentes policiales. La idea es defenderse en bloque, porque si alguien se corta solo no ganará nada y, para peor, se perjudicarán los tres?, detalló uno de los asesores principales del grupo de abogados del Jefe de Gobierno.
Con la novedad de apostar todas las fichas al juicio oral, Mauricio Macri se convence de que la nueva instancia judicial lo terminará beneficiando y su pesadilla con la Justicia tendrá un final feliz. Aunque su hipótesis se base más en la fe que en los datos concretos.