Ibáñez y Farrel contradijeron a Macri
Luego del derrumbe fatal del boliche Beara, en Palermo, los funcionarios de la Agencia de Control Comunal fueron a la Legislatura a dar explicaciones. La primera reunión fue el pasado viernes, con la presencia de su titular, Javier Ibáñez, pero por lo extenso del interrogatorio, y el descontento de los diputados en cuanto a las respuestas, se pasó a cuarto intermedio para este lunes.
Esta vez Ibáñez no fue solo al Parlamento, sino que lo hizo acompañado por la directora de Fiscalización y Control porteña, Vanesa Berkowski; y su par de Habilitaciones y Permisos, Martín Farell. De la presentación de los funcionarios, se desprenden dos nuevos datos sobre el incidente que generó la muerte de dos personas: Por un lado, que Beara ya había sido clausurado en dos oportunidades, por ?desvirtuación de rubro? y ?obstrucción al procedimiento inspectivo? en 2009. Por otro lado, que Ibáñez contradijo al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
Con relación a lo primero, queda constatado en una nota que remitió el 3 de agosto del año pasado la directora Berkowski a Farrell. Según precisa el texto interno, el espacio fue clausurado ?por funcionar como local bailable clase C´, sin encontrarse inscripto en el Registro? correspondiente a este tipo de actividades, sino que la habilitación permitía solamente a café, bar y otros. Por ello, la funcionaria, en vista de la reincidencia de los dueños de usar el local como boliche bailable, recomendó "rechazar la habilitación solicitada" para el bar instalado en Scalabrini Ortiz 1638, en Palermo.<br /> <br /> Es más, el legislador Eduardo Epszteyn aseguró que "pese a la nota, Beara volvió a funcionar y a fines de agosto consiguió una nueva habilitación que incorporó el rubro de Casa para fiestas privadas´". Insistiendo con le tema, el legislador de Diálogo por Buenos Aires denunció al organismo por corrupción, y pidió la ?inmediata renuncia? de Farrel.
La respuesta oficial a la denuncia estuvo a cargo de Farrell, quien dijo que "cada vez que se constata una desvirtuación del rubro, los dueños tratan de encauzar la situación" a fin de cumplir con los requisitos necesarios para levantar una clausura. Además, justificó la ampliación en el permiso de las actividades en que "ese trámite había sido iniciado por los titulares del local a fines del 2008 y se concretó justamente el 24 de agosto del 2009, lo que llevó más de nueve meses".
Por su parte, Farrell precisó que esta habilitación demandó ?un nuevo certificado de sobrecargas del entrepiso y de gran cantidad de requisitos que requerimos" y añadió que ?una eventual desvirtuación de un rubro no atañe a la dirección de Habilitaciones".
CONTRADICCIONES
Por otro lado, el titular de la Agencia Gubernamental de Control, en el marco de la reunión con los legisladores, contradijo la versión que tanto Macri como Larreta habían afirmado a los medios, que el derrumbe en Beara fue por el ?mal uso de las instalaciones?; a causa de una ?sobrecarga? en el entrepiso.
Ante la mirada de los legisladores, el funcionario porteño expresó: "Los primeros datos que nos acercaron muestran que es muy probable que la cantidad de gente en el entrepiso sea bastante menor a la permitida (alrededor de 400 kilos), por lo que no creo que haya habido una sobrecarga".
Ibáñez, además, indicó al profesional responsable de dar el ok al entrepiso de Beara. Se trata de Gustavo Amaru (matricula 7027). También que ordenó un sumario interno en toda la agencia, y que se llamó a cubrir los cargos vacantes para las direcciones generales.