Ya se puede participar de Identidad BA, el concurso para diseñar el Microcentro
El Gobierno de la Ciudad publicó las bases del Concurso Nacional Identidad BA, la iniciativa para renovar la identidad visual del paisaje urbano del Microcentro porteño. Ahora, arquitectos y diseñadores de todo el país pueden inscribirse y empezar a trabajar en sus propuestas. La iniciativa es impulsada por el Gobierno de la Ciudad a través del Ministerio de Espacio Público, organizada por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y auspiciada por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA).
"Buenos Aires tiene una larga tradición de diseño en el espacio público: desde bancos y luminarias históricas, hasta las paradas de transporte público o las señales viales. Con este concurso queremos proyectarla hacia adelante. Convocamos arquitectos, diseñadores y creativos de todo el país para pensar juntos cómo queremos que se vea y se viva el Microcentro", afirmó Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.
"Identidad BA es un concurso multidisciplinario para repensar el Microcentro porteño. Si hay un lugar de la Ciudad que nos define a los porteños es el Microcentro. Esperamos que mucha gente se anote, participe y que los proyectos estén a la altura de esta Ciudad espectacular que tenemos", señaló Álvaro García Resta, presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA).
El objetivo del concurso es seleccionar un anteproyecto que conforme un conjunto coherente, reconocible y adaptable a las distintas situaciones del espacio público, capaz de integrar el valor histórico y patrimonial del área con las nuevas dinámicas urbanas, económicas y sociales.
Quienes participen tendrán 45 días para presentar un proyecto que le dé al centro porteño una nueva identidad visual y un equipamiento urbano propios, pensados para acompañar su transformación.
El área de intervención abarca el polígono delimitado por las avenidas Carlos Pellegrini, Santa Fe, Leandro N. Alem y Belgrano, e incluye sectores de los barrios de San Nicolás, Retiro y Monserrat, en la Comuna 1.
La convocatoria forma parte del proceso de transformación integral del Microcentro que lleva adelante la Ciudad, orientado a promover una mayor diversidad de actividades, incrementar la presencia residencial, acompañar la reactivación económica y mejorar la calidad del espacio público.
Qué deberán diseñar los participantes
Quienes participen tendrán que desarrollar una identidad visual gráfica y un sistema de elementos urbanos que contemple bancos, macetas, bicicleteros, alcorques, delimitadores, cestos de residuos, solados, tótems turísticos y patrimoniales, señalética y puestos de diarios, revistas y flores, entre otros componentes. También podrán sumar nuevas propuestas que amplíen el programa previsto en las bases.
Las propuestas deberán considerar especialmente la identidad, el diseño, la materialidad y la implantación. Se valorarán además las soluciones innovadoras, el uso de materiales aptos para el espacio público y la viabilidad técnica y económica para su fabricación e implementación.
Podrán participar profesionales de la arquitectura, el diseño industrial, el diseño gráfico y la planificación y diseño del paisaje, así como equipos interdisciplinarios integrados por artistas, escultores, historiadores, antropólogos, programadores y especialistas de otras disciplinas.
Al menos uno de los integrantes deberá ser arquitecto y cumplir con las condiciones profesionales establecidas en las bases del concurso. La fecha límite de presentación de los proyectos está prevista para el 10 de septiembre a las 17 hs, y el fallo del jurado se dará a conocer en la última semana del mes.
Una tradición porteña de diseño
El concurso recupera una extensa tradición de diseño del espacio público porteño. Desde fines del siglo XIX, la expansión de parques, plazas, paseos y avenidas impulsó la incorporación sistemática de bancos, luminarias, fuentes y otros elementos destinados a mejorar las condiciones de uso y permanencia en la ciudad. Estos equipamientos no sólo respondían a necesidades funcionales, sino que también contribuían a consolidar una imagen urbana acorde con las aspiraciones de una capital en proceso de transformación.
Entre esos antecedentes se destacan las piezas producidas por la fundición francesa Val d'Osne, muchas de las cuales permanecen hoy como una parte invaluable del patrimonio de la Ciudad. Junto a la importación de equipamientos, la Ciudad desarrolló tempranamente capacidades propias de diseño, fabricación y mantenimiento, a través de los talleres dependientes de la antigua Dirección de Parques y Paseos. Esta producción municipal permitió adaptar los diseños a las necesidades locales y consolidó una tradición de intervención pública sobre el paisaje urbano, en la que el mobiliario fue entendido como una herramienta para mejorar la calidad ambiental, fortalecer la identidad de los lugares y promover la apropiación ciudadana del espacio público.
En la década del ‘70, el Plan Visual de Buenos Aires propuso una mirada integral sobre la señalización, los nomencladores y la información urbana, concibiendo a la Ciudad como un sistema legible y coherente. A ese recorrido se sumó luego el Concurso Nacional de Mobiliario Urbano de 2004, que consolidó una visión sistémica del equipamiento público. Identidad BA retoma estos antecedentes y propone interpretarlos desde el presente, para construir una identidad contemporánea que dialogue con las particularidades del Microcentro.