Un 30% del electorado tiene la llave en un escenario de tercios
La Argentina atraviesa un escenario de fuerte fragmentación política e ideológica, con tres bloques de tamaño similar y un 30% del electorado que aparece como el sector decisivo para inclinar cualquier elección. Así lo muestra la encuesta de julio de QMonitor, elaborada por la consultora QSocial Big Data, que además identifica cuáles son las políticas que generan mayor consenso y cuáles encuentran mayor resistencia entre los argentinos.
El estudio divide a la sociedad en tres segmentos claramente diferenciados. El 36% integra el bloque liberal/conservador, que constituye la base electoral más sólida del oficialismo: dentro de ese universo, el 87% aprueba la gestión del presidente Javier Milei, el 84% votó a La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de 2025 y el 91,7% se identifica con La Libertad Avanza, el Pro o la UCR, lo que refleja una elevada coherencia entre identidad política, preferencias ideológicas y comportamiento electoral.
En el extremo opuesto se ubica el 34% que conforma el bloque progresista/estatista, identificado por la consultora como el núcleo más consolidado de la oposición. Allí, el 99% desaprueba la gestión de Milei, el 78,6% votó a Fuerza Patria en las legislativas de 2025 y el 74,7% se identifica con el peronismo o el kirchnerismo, configurando un electorado con muy baja volatilidad y posiciones ideológicas consistentes.

Entre ambos aparece el segmento considerado clave para el futuro político: un 30% de argentinos que la consultora define como “mixto” o “punitivista-propietarista”. Se trata de un electorado menos ideologizado que prioriza problemas concretos como la inseguridad, la defensa de la propiedad privada y la situación económica antes que una identidad partidaria definida. El 54% no se identifica con ningún espacio político, mientras que es el único grupo que divide prácticamente en partes iguales su evaluación del Gobierno: 47,8% aprueba y 52,2% desaprueba la gestión de Milei. Además, registra elevados niveles de voto en blanco, abstención o falta de recuerdo del voto en las elecciones presidenciales de 2023 (37%) y legislativas de 2025 (43%).
Más allá de la división ideológica, el relevamiento detecta consensos transversales sobre distintas políticas públicas. El 61% considera que el equilibrio fiscal debe mantenerse, convirtiéndose en la medida con mayor respaldo entre las impulsadas por el actual Gobierno, y también obtiene mayoría el recorte de planes sociales, con un 52% de apoyo. En cambio, existe rechazo mayoritario a varias iniciativas centrales del programa oficialista: el 54% se manifiesta en contra de privatizar empresas públicas, el 55% rechaza una reforma laboral, el 53% se opone a profundizar el alineamiento con Estados Unidos y el 50% rechaza una mayor apertura de las importaciones.

En política internacional también prevalece una posición distante de los alineamientos automáticos: el 63% sostiene que la Argentina no debería alinearse de manera permanente con Estados Unidos y Occidente. Para QSocial, el principal dato político del relevamiento no es solamente la existencia de dos bloques ideológicos consolidados, sino también la presencia de un 30% de electores sin pertenencia partidaria estable, cuyo voto dependería más de respuestas concretas a problemas cotidianos que de afinidades ideológicas. Ese segmento, concluye el informe, aparece como el verdadero árbitro de la competencia política en la Argentina.