Se desploma la percepción ciudadana sobre la gestión libertaria
La confianza ciudadana en el Gobierno registró una baja significativa en enero, según el último informe de la Universidad Torcuato Di Tella. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) —una métrica que va de 0 a 5 puntos— se situó en 2,40 en enero de 2026, con una caída del 2,8% respecto de diciembre pasado. Este retroceso también se refleja en términos interanuales: el valor es 8% inferior al observado en enero de 2025, lo que evidencia un deterioro en la percepción pública de la gestión nacional.
Los cinco componentes que conforman el ICG —desde la capacidad para resolver problemas hasta la preocupación por el interés general— mostraron retrocesos en enero, lo que indica una merma extendida en la confianza más allá de un solo aspecto evaluado. Aunque algunos subíndices, como la percepción de honestidad de los funcionarios, continúan siendo de los mejor posicionados, no escaparon a la tendencia negativa del mes.
Pese a esta caída puntual, el nivel actual del índice se mantiene por encima de los registrados por gobiernos anteriores en el mismo período del año: supera el valor de enero de 2018 (administración de Mauricio Macri) y es sustancialmente superior al de enero de 2022 (gestión de Alberto Fernández). Este dato sugiere que, aunque en descenso, la confianza relativa aún está en un piso más alto que el de experiencias pasadas recientes.
La Escuela de @UTDT_Gobierno dio a conocer los resultados del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) correspondientes a enero de 2026, sobre la base de las encuestas realizadas entre el 5 y el 15/1. Descargá el informe completo acá: https://t.co/pqdshfljp9 pic.twitter.com/UXuhrjOYKO
— Universidad Torcuato Di Tella (@utditella) January 27, 2026
El informe también revela diferencias demográficas y geográficas relevantes. Por ejemplo, la confianza es más elevada entre los jóvenes de 18 a 29 años que entre adultos de otras franjas etarias, y el Interior del país muestra un nivel de confianza superior al de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al del Gran Buenos Aires. Estas variaciones internas reflejan distintos grados de apoyo o rechazo a la gestión dependiendo del contexto socioeconómico y territorial.
La caída en la confianza se produce en un contexto político marcado por una agenda pública polarizada: protestas sociales, debates sobre políticas económicas y medidas de gobierno que generan adhesiones y rechazos significativos. En días recientes, estas tensiones han sido visibles tanto en movilizaciones como en foros de discusión pública, donde distintos sectores cuestionan la eficacia y dirección de las políticas nacionales.
Analistas políticos interpretan que la percepción ciudadana sobre la gestión —y, en particular, sobre la economía— es un factor clave para entender la evolución del ICG. Las expectativas sobre la situación económica futura se correlacionan con la confianza: quienes creen que la economía mejorará mantienen niveles de confianza mucho más altos que quienes esperan estabilidad o empeoramiento. Este patrón sugiere que la economía seguirá siendo un termómetro central de la aprobación del Gobierno en los próximos meses.