Sabrina Selva: “La audiencia por la Ley de Glaciares fue una farsa"
La diputada nacional de Unión por la Patria (UP) Sabrina Selva cuestionó con dureza la audiencia pública realizada en el Congreso para debatir la reforma de la Ley de Glaciares y calificó el proceso como irregular y carente de legitimidad. En declaraciones radiales, sostuvo que el mecanismo implementado por el oficialismo limitó la participación ciudadana y desnaturalizó el objetivo del debate parlamentario.
En ese sentido, Selva fue categórica al afirmar: “La audiencia por la Ley de Glaciares fue una farsa”, al tiempo que denunció que el procedimiento “no garantizó la participación real de la ciudadanía”. La diputada apuntó directamente contra la metodología adoptada, a la que consideró restrictiva y arbitraria.
La diputada explicó que, pese a la masiva inscripción de más de 100.000 personas interesadas en exponer, solo una porción mínima pudo hacerlo. “Cercenaron la participación de manera arbitraria. No garantizan la participación, la manipulan”, sostuvo, al describir el esquema que permitió la intervención de menos del 1% de los anotados.
Lo de ayer no fue una audiencia pública. Fue una farsa. De eso estuvimos conversando con @Fontevecchia en @mfontevecchiaok. pic.twitter.com/aytoPFmbyl
— Sabrina Selva (@SabriSelva) March 26, 2026
Además, Selva advirtió que el proceso no cumplió con los estándares básicos de una audiencia pública. “No van camino a cumplir con la audiencia pública, van camino a simularla”, enfatizó, reforzando la idea de que el debate fue más formal que sustantivo y sin posibilidades reales de incidencia por parte de la sociedad.
Las críticas también se centraron en la falta de transparencia en la selección de oradores y en el cambio de reglas durante el desarrollo del proceso. En esa línea, la legisladora sostuvo que la metodología aplicada “restringe de manera ilegítima la participación” y vulnera principios establecidos en la normativa ambiental y en acuerdos internacionales.
En paralelo, distintos sectores de la oposición acompañaron el planteo y presentaron una impugnación formal contra la audiencia. El cuestionamiento no solo apunta al contenido de la reforma de la Ley de Glaciares, sino también al procedimiento elegido para debatirla, lo que abre la puerta a futuras acciones judiciales y a un conflicto político que sigue escalando.