Por qué el Gobierno dilata la aplicación de la reforma laboral
La demora del Gobierno nacional en reglamentar de manera completa la reforma laboral comenzó a generar preocupación tanto en sectores empresarios como sindicales. Aunque la norma fue aprobada y parte de sus artículos ya recuperaron vigencia tras distintos fallos judiciales, varios puntos centrales todavía no pueden aplicarse porque el decreto reglamentario sigue frenado en el área de Legal y Técnica de la Presidencia.
Según trascendió, el Ejecutivo tenía previsto publicar la reglamentación hace aproximadamente dos semanas, pero el texto continúa bajo revisión debido a diferencias internas sobre algunos artículos sensibles. Entre los puntos que siguen en discusión aparecen cuestiones vinculadas a los nuevos mecanismos de contratación, la extensión del período de prueba y el sistema de fondo de cese laboral que busca reemplazar las indemnizaciones tradicionales.
En el sector privado crece el desconcierto por la falta de precisiones. Cámaras empresarias y estudios laborales sostienen que muchas compañías esperaban la reglamentación para avanzar con cambios en esquemas de contratación y reorganización interna. “Hay empresas que no saben si avanzar o esperar”, señalaron desde el sector empresarial.
La situación también reavivó las críticas del sindicalismo, que mantiene abierta la disputa judicial contra varios capítulos de la reforma. Desde sectores ligados a la CGT remarcan que la normativa “sigue plagada de irregularidades” y advierten que podrían impulsarse nuevas cautelares contra distintos artículos. El dirigente sindical Hugo Moyano (hijo) aseguró incluso que “la reforma laboral no es un capítulo terminado” y sostuvo que el conflicto continuará en los tribunales.
🟠 “NO ES UN CAPÍTULO TERMINADO”
— Infobae En Vivo (@infobaenvivo) May 19, 2026
El diputado Hugo Moyano hijo, nos explica la actual situación que atraviesa la reforma laboral.
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El Gobierno, por su parte, defiende la necesidad de avanzar con la modernización del sistema laboral y considera que la reforma es clave para incentivar el empleo formal y reducir los costos de contratación. Días atrás, tras un fallo favorable de la Justicia, el presidente Javier Milei celebró que “no podrán detener el crecimiento que se viene para el país”, mientras desde Casa Rosada afirmaron que la ley permitirá “generar más trabajo privado”.
Mientras continúan las negociaciones internas y el análisis técnico del decreto, la implementación integral de la reforma permanece parcialmente paralizada. La demora expone no sólo las dificultades jurídicas que enfrenta el oficialismo, sino también las tensiones políticas alrededor de uno de los proyectos más sensibles impulsados por la administración libertaria desde su llegada al poder.