Murió Guglielminetti, represor condenado en juicios por crímenes de la dictadura
El exagente de inteligencia y torturador conocido por su participación en crímenes de lesa humanidad, Raúl Guglielminetti, falleció a los 84 años. Su muerte se produjo pocos meses después de haber obtenido la prisión domiciliaria debido a un deterioro significativo en su salud. Guglielminetti había sido condenado a cadena perpetua en 2010 por su vínculo con diversas atrocidades durante la última dictadura militar en Argentina.
Guglielminetti, conocido por el alias "Mayor Guastavino", fue un personaje sombrío en la historia reciente del país. Su muerte fue confirmada por la agrupación HIJOS Capital, que expresó su rechazo a los crímenes cometidos por él y otros represores. En un mensaje compartido en la red social X, la organización recordó que Guglielminetti nunca reveló la ubicación de los desaparecidos, afirmando: "Ni olvido ni perdón".
Un aspecto notable de su carrera fue su camuflaje como periodista deportivo, que utilizó para infiltrarse en diversas áreas. A lo largo de su vida, Guglielminetti trabajó en LU5 de Neuquén y contaba con credenciales de otros medios, lo que le permitió ocultar su verdadera identidad y actividad como agente en la represión militar.
Las condenas en su contra se derivaron de múltiples crímenes, incluyendo los 25 casos de privación ilegal de libertad y 21 hechos de tortura que se cometieron en centros clandestinos de detención, como "Automotores Orletti". Su figura fue asociada a torturas y detenciones dentro del circuito represivo conocido como "ABO" y en el ominoso centro de detención denominado "La Escuelita".
¡Hasta Nunca Más!
— H.I.J.O.S. Capital (@hijos_capital) January 21, 2026
Murió el genocida Raúl Antonio Guglielminetti. Alias: Mayor Gustavino. Ex agente de inteligencia. Condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad
Nunca dijo dónde están los cuerpos desaparecidos ni nuestras hermanas y hermanos
Ni olvido ni perdón pic.twitter.com/A7SFKI8gfL
Durante el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Guglielminetti tuvo un papel activo en las detenciones, siendo responsable de la tortura de varias víctimas, incluido el maestro Orlando Balbo, quien quedó sordo tras sufrir maltratos. La historia de Balbo, quien fue testigo en el juicio contra Guglielminetti, subraya la gravedad de los crímenes perpetrados.
A pesar de haber estado detenido en varias ocasiones, Guglielminetti obtuvo la prisión domiciliaria en 2025. Sin embargo, su tiempo en libertad fue breve. A lo largo de su vida, su figura fue objeto de polémica, pues existe una narrativa que sugiere que permaneció en el entorno del gobierno de Raúl Alfonsín como parte de un grupo de inteligencia paralelo, recopilando información.
La muerte de Guglielminetti marca un cierre para una de las facetas más oscuras de la historia argentina reciente, pero la lucha por justicia y memoria colectiva continúa. Las organizaciones de derechos humanos han reiterado su compromiso de no olvidar los crímenes del pasado y seguir exigiendo respuestas sobre la ubicación de los desaparecidos.