Militares enfrentan una crisis sanitaria tras la caída del IOSFA
A seis meses de la disolución del IOSFA, la cobertura médica de las Fuerzas Armadas sigue atravesada por demoras, cortes de prestaciones y una transición que aún no logra normalizarse. La obra social, que también alcanzaba a fuerzas de seguridad federal, arrastra una deuda superior a los 213.000 millones de pesos y dejó expuesta la fragilidad del sistema que debía reemplazarla.
El Gobierno de Javier Milei dispuso en febrero la liquidación del IOSFA mediante el decreto 88/2026 y la creación de dos nuevas entidades: la OSFA, para el personal militar, y la OSFFESEG, para Gendarmería y Prefectura. La medida fijó un plazo de 365 días para cerrar el instituto, traspasar activos y ordenar la nueva estructura sanitaria.
Sin embargo, el proceso de transición no logró garantizar todavía una cobertura estable para más de 600.000 afiliados. En distintos puntos del país persisten reclamos por la interrupción de consultas, internaciones, cirugías programadas y tratamientos en curso, en un escenario que expuso la crisis financiera acumulada por años.
En Rosario, por ejemplo, afiliados y trabajadores denunciaron la suspensión de servicios desde el 9 de julio por falta de pago a prestadores privados. Allí, unas 3.700 personas quedaron afectadas por el corte de atención, en medio de protestas que incluyeron el caso de un militar retirado que se encadenó para exigir la operación oncológica de su esposa.
La deuda con clínicas y sanatorios, sumada al deterioro operativo, alimentó la incertidumbre sobre el futuro del nuevo esquema. Aunque el Ejecutivo insiste en que la división busca ordenar el sistema y asegurar prestaciones, los testimonios de afiliados reflejan que hoy el principal problema sigue siendo el acceso efectivo a la salud.
El calendario oficial marca que el IOSFA dejará de existir en febrero de 2027, pero el desafío real es que la nueva estructura llegue antes a funcionar con normalidad. Mientras tanto, la incógnita central es si OSFA y OSFFESEG podrán absorber la demanda sin replicar los mismos déficits que empujaron la disolución del organismo original.