Publicado: 20/08/2026 UTC Nación Por: Fernando Riva Zucchelli

Las ocho claves políticas que decidirán el 2027

Además, las elecciones en USA y Brasil, la visita del Papa, la no concurrencia a las urnas y el desafío de plena democracia
Las ocho claves políticas que decidirán el 2027
Fernando Riva Zucchelli
javier milei

Semana pasada hablábamos del baño de realidad que había surgido en la política argentina tras la finalización del mundial y con toda la atención de nuevo puesta en el devenir económico social de nuestro país. Muchas de las movidas en todos los espacios ya estaban pautadas y en espera, otras se fueron construyendo como respuestas a la nueva realidad y el ojo en las encuestas aún no ha podido determinar si la polarización en contra del otro será la regla que ordene al electorado el año que viene, o si algunas estrategias de tono positivas podrán sobrevivir a esa lógica. Ya hemos hablado de las reuniones, las nuevas mesas, los objetivos y las novedades que trajo el tablero de agosto. Intentaremos en esta columna darles visibilidad a determinadas cuestiones claves a tener en cuenta en el armado de la maquinaria electoral que deberá estar definido para el final del semestre en curso. Algunas son certezas, datos duros, decisiones firmes, otras son informaciones que dependen de algunas situaciones o movimientos de cierto riesgo y otras en estado embrionario deberán reconvertirse en posibilidades concretas. Allá vamos.

Primera Clave: Javier Milei irá por la relección de cualquier modo. Lo más probable es que el actual escuálido acuerdo con el PRO se cristalice positivamente, habida cuenta de la cantidad de figuras amarillas que ya integran las cumbres del mileísmo. Las alertas aquí son dos: que no resuelvan con inteligencia la puja por la Ciudad entre ellos o que esa resolución genere graves inconvenientes en otras provincias en las que el PRO tiene gobernadores o intendentes de peso. El resto, las listas nacionales y provinciales y las candidaturas acordadas en algún esquema, no deberían ser escollos insalvables para esta alianza, muy necesaria para ambas partes.

Segunda Clave: El peronismo se está moviendo con mayor precisión que los dos años anteriores. Pasado el shock que los dejó en un estado de descoordinación notoria luego de perder en el 2023, parece haber entendido que la clave es no poner los nombres por encima del proyecto nacional, aflojar con las internas a cielo abierto que los alejan de la gente e intentar la unidad por otras vías y no por dedazos o acuerdos de las mismas cúpulas. Parece metodológico, pero es político ese ítem.

Tercera Clave: el principal problema del peronismo, en ese camino sigue siendo definir el rol de Cristina Fernández de Kirchner. Su figura es ineludible en esta etapa más allá de lo que algunos piensen, y también de su condena. Su nivel de actividad -motorizada por su hijo Máximo- deberá acoplarse al conjunto sin generar conflictos evitables y estableciendo desde adentro un esquema que, aunque sea de suma cero no logre espantar votos ni restar al conjunto. En esa línea, su mayor capacidad de daño es la ruptura. Pero no sucederá.

Cuarta Clave: Los outsiders que se nombran, todavía no miden en las encuestas ya que no están arriba del escenario. Tampoco está claro si medirían lo que dicen, si estuvieran allí. Hay un anti peronismo y un anti mileísmo que son las bases duras electorales de las dos coaliciones principales. Eso deja un 30% del electorado que está mayormente disconforme con el rumbo político y económico del gobierno nacional, pero es tal la variedad de matices entre ellos, que dichos outsiders deberán encontrar con suma precisión y con un mensaje esperanzador el punto medio de esas aspiraciones, hacerlas públicas con nitidez y sobre todo encontrar al dirigente que pueda llevar a cabo esa tarea. Es un electorado que no quiere perder el esfuerzo hecho en la macro, pero que quiere más institucionalidad, una buena micro (mejores ingresos, mejorar el día a día) y la no entrega de la soberanía, en especial de los recursos nacionales, y con eje en Malvinas. Acá habitan Jorge Brito, Daniel Hadad (podría competir en CABA) y un Dante Gebel, algo desdibujado. Los expertos en marketing político entienden que 10 meses son suficientes para instalarlos. Pero están casi al límite.

Quinta Clave: El adelantamiento de los comicios en las Provincias marca una clara tendencia a desentenderse de los espacios y realidades nacionales. Ya sea las Provincias que deseen acordar con el Gobierno nacional (radicales, peronistas, Pro y partidos provinciales) o las que aspiran a integrar un proyecto nacional, amplio y federal del peronismo si corona esa construcción, allí se necesitaría unificar los comicios. El caso más icónico de ello es CABA. La fecha para la proclamada relección de Jorge Macri irá junto a la nacional si va con LLA, en caso contrario, el jefe de Gobierno desdoblará y armará otra coalición. En las Provincias, también vale esa regla, primero lo nuestro y después vemos lo demás.

Sexta Clave: El Congreso de la Nación ya no será el de principios de año en ambas cámaras. Allí quedarán reflejado los movimientos de los gobernadores, en qué sentido se van alineando. Todavía falta. Casualmente mientras Diego Santilli viaja a verlos con las promesas de Javier Milei y Toto Caputo para sumarlos con la chequera a través de sus necesidades, el peronismo federal de “Parque Norte” y los continuos contactos de Sergio Tomás Massa apuntan a reencontrarlos en un proyecto único nacional. La palabra final la tendrán los gobernadores, adónde van. El primer triunfo de los federales fue el de Hugo Passalaqua sobre el acuerdista eterno, Carlos Rovira. Ese camino puede engrosarse. Veremos.

Séptima Clave: Tal como Cristina es ineludible por su conducción y trayectoria, Axel lo es porque es el único peronista que se subió al ring hasta ahora. Ya hemos escrito aquí que difícilmente llegue a destino en su aventura presidencial nacional, pero entre su instalación en las encuestas y la elección del oficialismo nacional para que él sea el candidato K, habrá que ser muy prolijo en el camino a recorrer, con o sin PASO. El único límite para esa definición es no dejar muertos ni heridos graves. Todos deben quedar adentro, eso se logra con un proyecto único.

Octava Clave: Tanto Victoria Villarruel como algunos dirigentes disidentes del PRO, que no quieren compartir casi nada con LLA, a pesar de ser minoritarios ambos tienen la capacidad de colocarte o dejarte afuera de un ballotage. O de hacerte ganar o perder en primera vuelta. Constituyen la mayor hipótesis de conflicto de Karina Milei, la jefa del armado oficialista. Ellos podrían lograr alrededor de tres o cuatro puntos. En el mismo sentido los sectores más progresistas, sindicales o revolucionarios del peronismo tienen en Myriam Bregman una clara fuga por izquierda. Las consultoras dan una cifra cercana a los 8 puntos para el FIT, un crecimiento interesante y a tener en cuenta, ese número creciente que le llega, le resta al peronismo.

Conclusión:

Existen más claves, pero sería infinito el artículo. La visita del Santo Padre, León XIV y su recorrida y discurso en esa ocasión, algo muy esperado por muchos argentinos ya que siempre quisimos tener a Franicco aquí. Las elecciones en Brasil en octubre y en Estados Unidos en noviembre. Habida cuenta de nuestra relación (horrible o excelente) con ellos, el resultado podría generar cambios en las mismas. La situación económica es mala para la vida de la mayoría de la gente, pero ello no influye todavía en el voto, hoy siguen todos competitivos. Quizás la última clave sea la asistencia a las urnas de la población. Venimos en picada en ese aspecto y es allí donde más se explica la poca conexión de la política y la gente. El desafío de esta democracia, será participar con responsabilidad y memoria.

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