La industria metalúrgica cayó 10,3% en febrero y tienen su peor nivel en 4 años
La industria metalúrgica argentina atraviesa un momento crítico, evidenciado por una caída del 10,3% en la actividad durante el mes de febrero. Este descenso interanual se traduce en un deterioro generalizado que afecta a prácticamente todos los rubros del sector. El informe mensual de ADIMRA revela que la utilización de la capacidad instalada se ha desplomado al 40,2%, un indicador alarmante que marca el nivel más bajo en cuatro años.
Este retroceso se corona con una baja del 1,9% en comparación con enero, acumulando una caída del 8,2% en los dos primeros meses de 2026. La situación ha llevado a la pérdida de aproximadamente 17,000 puestos de trabajo, debido en parte a la apertura de importaciones que ha tensionado aún más un mercado ya debilitado.
Los números son preocupantes y reflejan una realidad sombría: la actividad metalúrgica se encuentra muy por debajo de sus niveles históricos. Sectores que anteriormente mostraban vigor, como la maquinaria agrícola y las carrocerías, también han comenzado a experimentar disminuciones significativas en su producción, con caídas del 1,4% y 4% respectivamente.
ℹ Ya está disponible el Boletín de Actividad Metalúrgica del mes de febrero 2026.
— ADIMRA (@redadimra) March 16, 2026
🏭La actividad metalúrgica registró, durante el mes de febrero, una caída en términos interanuales de -10.3%.
📉Con respecto a enero del 2026, la actividad tuvo una retracción del… pic.twitter.com/aAFuOz4vaq
Los impactos del descenso no se limitan solo a la industria metalúrgica, sino que también se extienden a las cadenas de valor asociadas. Por ejemplo, las empresas vinculadas a la industria automotriz reportaron una baja del 12,8%, mientras que las del sector de alimentos y bebidas retrocedieron un 12,4%. Estos datos resaltan cómo la falta de demanda afecta a un amplio espectro de la economía.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, ha indicado que la caída en la producción está ligada a una fuerte retracción del mercado interno. Con niveles de capacidad ociosa críticos y sin expectativas de recuperación a corto plazo, la industria metalúrgica se enfrenta a un futuro incierto, marcado por pesimismo empresarial. Se estima que 6 de cada 10 empresas no anticipan mejoras en su producción en los próximos tres meses.
Finalmente, el informe destaca un patrón de contracción territorial, con todas las provincias registrando bajas significativas. La provincia de Buenos Aires se encuentra a la cabeza de estas caídas, con un descenso del 12,9%. La situación plantea un desafío considerable para el gobierno y el sector económico, que buscan estabilizar una industria esencial para la inversión, el empleo y el movimiento fabril en Argentina.