Adorni intenta cerrar la polémica por el viaje de su esposa: “Fue un error, no un delito”
El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, admitió que cometió un error al incluir a su esposa en la comitiva oficial que viajó a Estados Unidos. La polémica surgió después de que se revelara que su inclusión no tenía justificación oficial, lo que generó críticas tanto en el ámbito político como en la opinión pública. Este viaje tenía como objetivo fortalecer las relaciones comerciales y diplomáticas entre Argentina y norteamérica, pero la controversia ha opacado sus objetivos originales.
Adorni, quien se desempeña como secretario de Comercio y Relaciones Económicas, expresó que la decisión fue un "desliz" que no debió haber ocurrido y que, una vez más, pone de relieve la necesidad de una mayor transparencia en el uso de recursos públicos. La inclusión de familiares en viajes oficiales ha sido un tema sensible en la política argentina, y este caso parece confirmar preocupaciones sobre el aprovechamiento indebido de oportunidades en el contexto del servicio público.
El funcionario sostuvo: “No fue un delito, fue un error”. El viaje al que se refirió se realizó durante la llamada “Semana Argentina” en Nueva York, donde su esposa, Bettina Angeletti, integró la comitiva oficial.
La situación ha provocado una presión creciente para que el Gobierno establezca medidas más claras sobre la asignación de recursos y la composición de las delegaciones oficiales. A pesar de sus intentos por desmarcarse de la controversia, las críticas han llegado no solo desde la oposición, sino también desde sectores de su propio partido, que consideran que la transparencia es fundamental para recuperar la confianza ciudadana.
💬 "El Gobierno quedó involucrado en la idea de defender esta doble vara"
— La Nación Más (@lanacionmas) March 13, 2026
El periodista de LA NACION @myebra repasó las repercusiones del viaje a EE.UU del jefe de Gabinete Manuel Adorni y su esposa en el avión presidencial.
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La comitiva viajó con el objetivo de atraer inversión y fortalecer vínculos en áreas clave como la tecnología y la energía. Sin embargo, el escándalo ha puesto en jaque esos esfuerzos, ya que la atención se ha desviado a temas administrativos y no a las medidas que se desean implementar para mejorar la economía argentina.
Adorni ha prometido que tomará medidas para que situaciones como esta no se repitan en el futuro. “Aprender de los errores es crucial”, afirmó en su declaración, indicando su intención de participar en discusiones sobre políticas que prohíban la inclusión de familiares en viajes oficiales, además de abogar por una revisión de los lineamientos que guían estos desplazamientos.
Mientras tanto, el Gobierno enfrenta un momento difícil en el que la legitimidad de sus funcionarios se ve puesta a prueba. En un contexto donde la opinión pública está cada vez más atenta a las acciones de sus representantes, el episodio de Adorni servirá como recordatorio de la importancia de la transparencia y la ética en los procesos de toma de decisiones. La necesidad de rectificación y buenas prácticas se vuelve más imperativa que nunca en procura de restablecer la confianza en las instituciones.