La actividad económica se desploma: segundo mes consecutivo en baja
La actividad económica de Argentina registró una caída de 0,3% en noviembre de 2025 en comparación con octubre, marcando así el segundo mes consecutivo de contracción mensual, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Este descenso se produce tras un retroceso de 0,4% en octubre, interrumpiendo la serie de expansión que predominó durante la mayor parte del año pasado.
El informe oficial indica que la actividad también mostró una baja de 0,3% en la comparación interanual, un cálculo que compara noviembre de 2025 con el mismo mes del año anterior. Es decir, el país no solo desaceleró su ritmo de crecimiento, sino que experimentó un retroceso tanto en términos mensuales como anuales.
Aunque algunos sectores registraron mejoras en la comparación interanual —como Intermediación financiera, que creció 13,9%, y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un avance de 10,5%—, la caída general del EMAE estuvo influida por retrocesos en actividades clave de la economía, según el reporte del Indec.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) January 21, 2026
La actividad económica disminuyó 0,3% interanual en noviembre de 2025 y 0,3% con respecto a octubre https://t.co/hqPN3y0Nvl pic.twitter.com/Oz6ITl4FlP
Entre los sectores que mostraron descensos en la variación interanual se destacaron Pesca (-25,0%) e Industria manufacturera (-8,2%), junto con Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-6,4%), que “le restan 2,23 puntos porcentuales al indicador mensual”, según el documento oficial.
Los analistas sostienen que estos datos reflejan un enfriamiento de la actividad económica hacia el final de 2025, pese a que el acumulado anual aún puede terminar en terreno positivo. El economista Lorenzo Sigaut Gravina señaló que “la actividad creció bien en el primer trimestre del año, pero después empezó a tener un comportamiento inestable”, y estimó que el crecimiento de 2025 podría cerrarse en torno a 4,5%, por debajo de proyecciones iniciales.
Este escenario de desaceleración impacta en la expectativa macroeconómica de cara a 2026, en un contexto donde se combinan medidas de política económica con presiones inflacionarias y ajustes sectoriales. La caída intermensual del EMAE plantea interrogantes sobre el dinamismo de la economía en medio de tensiones globales y desafíos internos de inversión y consumo.