Kicillof dice tener apoyo kirchnerista para aprobar leyes en PBA
En medio de la fuerte interna que atraviesa el peronismo bonaerense, el gobierno de Axel Kicillof busca avanzar en la Legislatura con una serie de proyectos considerados estratégicos y asegura contar con el respaldo del kirchnerismo para lograr su aprobación. En el oficialismo provincial sostienen que, pese a las diferencias políticas que se profundizaron en las últimas semanas, existe voluntad de preservar la gestión y evitar que la disputa interna paralice la agenda legislativa.
La administración bonaerense giró al Senado tres iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo: la creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y un régimen para regular la actividad de los trabajadores de plataformas digitales. El proyecto sanitario vuelve a presentarse por tercera vez, luego de no haber conseguido consenso en intentos anteriores, mientras que el resto de las iniciativas también requerirá negociaciones con la oposición para reunir los votos necesarios.
Desde la Gobernación consideran que la tensión entre el kicillofismo y el kirchnerismo no debería trasladarse al funcionamiento parlamentario. En ese sentido, aseguran que los legisladores alineados con ambos sectores mantienen el compromiso de acompañar las leyes vinculadas con la gestión provincial, aun cuando la disputa por el liderazgo del peronismo continúa abierta y sin señales de resolución en el corto plazo.
El escenario legislativo, sin embargo, también está condicionado por los reclamos de la oposición, que impulsa distintos pedidos de informes y busca instalar temas propios en la agenda parlamentaria. Esa combinación de tensiones internas y presión opositora obliga al oficialismo a sostener un delicado equilibrio para evitar que las diferencias políticas frenen proyectos considerados prioritarios por el Ejecutivo bonaerense.
En ese contexto, el Ejecutivo bonaerense apuesta a que la actividad parlamentaria funcione como un ámbito de convivencia política entre las distintas tribus del peronismo. La expectativa oficial es que, más allá de la disputa por el armado electoral y el liderazgo de cara a 2027, el kirchnerismo acompañe las iniciativas vinculadas con la gestión provincial y permita al Gobierno mostrar capacidad de gobernabilidad en una etapa marcada por la incertidumbre política.