El entorno de Kicillof le respondió a Máximo
El acto encabezado por Máximo Kirchner frente al domicilio de Cristina Kirchner en San José 1111 volvió a dejar expuestas las diferencias internas que atraviesan al peronismo. La convocatoria, realizada al cumplirse cuatro años del intento de asesinato contra la expresidenta, tuvo un fuerte contenido político: el jefe de La Cámpora reivindicó el liderazgo de su madre y volvió a instalar la posibilidad de una candidatura de Cristina en las próximas elecciones, mientras Axel Kicillof se mantuvo al margen de la actividad.
Uno de los momentos que reavivó la interna fue cuando Máximo arengó a los militantes para cantar una canción que reivindica la conducción de Cristina y contiene un mensaje dirigido al gobernador bonaerense. La composición recupera una melodía de la banda Amar Azul y funciona como una respuesta a la histórica disputa entre el kirchnerismo y el espacio de Kicillof. La referencia remite a 2024, cuando La Cámpora había estrenado una canción luego de que el mandatario provincial reclamara dentro del peronismo por la necesidad de construir “nuevas canciones”.
Sin embargo, desde el entorno del gobernador intentaron bajar el tono de la confrontación y evitar una respuesta directa a Máximo Kirchner. “Nosotros queremos ganarle a Milei y miramos para adelante”, fue la definición que transmitieron desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que responde a Kicillof. La frase sintetizó la estrategia de la dirigencia bonaerense: no quedar atrapada en la disputa con el kirchnerismo y concentrar el discurso en la construcción de una alternativa electoral frente al Gobierno nacional.
La posición de Kicillof también se diferenció de la adoptada por distintos sectores del peronismo que firmaron un documento en respaldo a Cristina Kirchner. El gobernador no suscribió ese texto, aunque posteriormente expresó públicamente su preocupación por la situación judicial de la expresidenta y reclamó que se esclarezca quiénes estuvieron detrás del intento de asesinato. De esta manera, buscó sostener su respaldo a Cristina en ese reclamo puntual, pero sin quedar alineado con la estrategia política desplegada por La Cámpora durante el acto.
El trasfondo de la disputa se proyecta directamente sobre el escenario electoral de 2027. Días antes del acto hubo una reunión que reunió a Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa y distintos gobernadores peronistas, además de autoridades parlamentarias del PJ. Ese encuentro había sido interpretado como una señal de acercamiento entre los distintos sectores, aunque las escenas de San José 1111 volvieron a mostrar que persisten diferencias profundas sobre el liderazgo y el rumbo que debería adoptar el peronismo para enfrentar a Javier Milei.
En ese escenario, el kicillofismo prepara su propia demostración de fuerza para las próximas semanas, con la intención de consolidar al gobernador como uno de los principales referentes de la oposición. Mientras el kirchnerismo busca mantener a Cristina como figura central y eventualmente proyectarla hacia una nueva candidatura, el espacio de Kicillof intenta correrse de esa discusión y construir una identidad propia. La disputa por el liderazgo opositor, que por ahora convive con gestos de unidad, promete convertirse en uno de los principales ejes de la interna peronista de cara a 2027.