Gobernadores aliados en la mira de Santilli y Caputo
En un intento por recomponer su fuerza en el Congreso, el Gobierno de Javier Milei ha desplegado una estrategia de negociación directa liderada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Esta dupla se ha puesto al frente de las conversaciones con gobernadores aliados para evitar que se repitan los cortocircuitos legislativos sufridos la semana pasada durante la votación de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La Casa Rosada busca blindar sus próximos movimientos parlamentarios ante un escenario de mayorías volátiles que exige consensos previos más sólidos.
La urgencia del Poder Ejecutivo responde a un calendario legislativo apretado que incluye dos frentes determinantes para la gobernabilidad del próximo año. Por un lado, el oficialismo debe garantizar el tratamiento del Presupuesto 2027, cuyo ingreso obligatorio a la Cámara de Diputados está previsto para el próximo 15 de septiembre. Por otro, se intenta acelerar la discusión sobre la suspensión de las PASO para las elecciones presidenciales de 2027, un tema que el Gobierno considera prioritario resolver antes de diciembre para evitar que la reforma coincida con el inicio del año electoral.
Este giro en la estrategia ocurre tras el revés parcial que dejó el debate por la ley de tierras, donde el Gobierno se vio obligado a retirar capítulos fundamentales para asegurar los votos necesarios. Entre los puntos cedidos figuraban la ampliación de límites para la compra de tierras por extranjeros y la eliminación de restricciones en terrenos afectados por incendios. Para evitar nuevas concesiones en temas estructurales, la Casa Rosada ha decidido utilizar la reactivación de obras de infraestructura y la descentralización de rutas nacionales como herramientas clave de intercambio político con las provincias.
Un ejemplo claro de esta táctica es la reciente firma de convenios para delegar la gestión de rutas nacionales en manos de mandatarios provinciales, como ocurrió recientemente con Marcelo Orrego en San Juan y semanas atrás con el gobierno de Santa Fe. A cambio de estas facultades administrativas y los recursos asociados, el oficialismo espera que los gobernadores alineen a sus legisladores en el Senado, especialmente para destrabar la ley de zonas frías, que permanece estancada por reclamos técnicos vinculados a la quita de subsidios al gas y deudas con Cammesa.
La agenda de Santilli y Caputo continuará el jueves en Catamarca, donde se reunirán con Raúl Jalil y representantes de Santiago del Estero para activar la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta. Esta obra, que cuenta con un financiamiento del BID cercano a los 100 mil millones de pesos, representa un gesto de compromiso federal que beneficia a más de 35 mil habitantes. Sin embargo, el trasfondo de la visita es político: el Ejecutivo necesita asegurar que el bloque de gobernadores del Norte Grande apoye la agenda nacional a cambio de soluciones para el financiamiento de infraestructura local.
El punto culminante de esta semana de gestiones será la reunión con nueve gobernadores del Norte Grande previa a la cumbre en Posadas. En este encuentro se buscará consensuar una tarifa eléctrica diferenciada que contemple el uso de refrigeración ante el calor extremo, igualando de alguna forma los beneficios de las zonas frías. A pesar de la histórica resistencia de figuras como el formoseño Gildo Insfrán, desde la Jefatura de Gabinete aseguran que el vínculo con la mayoría de los mandatarios es "sólido", apostando a que este acercamiento garantice la estabilidad legislativa en el segundo semestre.