Fondo para universidades: el reclamo vuelve a la calle
El conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno de Javier Milei volverá a tener un nuevo capítulo en las calles con una quinta Marcha Federal Universitaria. La decisión fue adoptada por los rectores durante un plenario realizado en Bariloche, donde resolvieron profundizar el reclamo para que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario y aumente la presión sobre la administración nacional.
La movilización se produce en medio de una disputa que excede el reclamo presupuestario y que mantiene enfrentados al sistema universitario y a la Casa Rosada. Las autoridades de las universidades nacionales sostienen que la situación financiera se volvió crítica y reclaman que el Gobierno cumpla con una norma sancionada por el Congreso, mientras el oficialismo cuestiona el modo en que las instituciones plantean sus demandas.
El reclamo también se trasladó al terreno judicial. Los rectores aguardan que la Justicia avance con un planteo destinado a intimar al Poder Ejecutivo para que cumpla con las disposiciones de la ley. En paralelo, el Gobierno llevó su propia posición a la Justicia mediante un recurso extraordinario que apunta a que la Corte Suprema intervenga en la controversia.
[La Universidad de Buenos Aires se convirtió nuevamente en uno de los principales focos de la protesta. La UBA convocó a la comunidad universitaria a participar de las actividades y ratificó su reclamo por mayores recursos, mientras docentes, no docentes y estudiantes preparan distintas acciones para visibilizar el conflicto. En las jornadas previas también se organizaron clases públicas abiertas en distintas facultades para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario](https://www.noticiasurbanas.com.ar/12a-jornada-de-paro-en-todo-el-sistema-universitario).
El enfrentamiento entre ambas partes se profundizó durante las últimas semanas. Desde el Gobierno cuestionaron la modalidad de las protestas y acusaron a las autoridades universitarias de ejercer presión política, mientras que desde las casas de altos estudios respondieron que el problema central es la falta de actualización de los fondos destinados al funcionamiento y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
La disputa tiene además una dimensión legislativa. El Congreso ya había insistido con la Ley de Financiamiento Universitario después de que el Poder Ejecutivo intentara frenarla, en una votación de Diputados que terminó con 174 votos a favor, 67 en contra y dos abstenciones. El resultado expuso nuevamente las dificultades del oficialismo para imponer su posición cuando se conforman mayorías opositoras en torno a temas sensibles.
Con una nueva movilización en preparación, el conflicto universitario amenaza con prolongarse durante las próximas semanas y convertirse en uno de los principales frentes de tensión entre el Gobierno y distintos sectores de la sociedad. Mientras las universidades reclaman que se ejecute la ley aprobada por el Congreso y esperan una definición judicial, la Casa Rosada sostiene su postura y busca evitar que el reclamo presupuestario se transforme en una derrota política. La nueva Marcha Federal será, así, otra prueba para medir la capacidad de movilización del sistema universitario y el margen de maniobra del Gobierno frente a sus adversarios.