Estrenos: "Vamos a la luna"
Apoyándose en la novedad de ser la primera película animada realizada íntegramente en formato 3D, "Vamos a la luna" se olvida en numerosos momentos de la diversión y el entretenimiento que todo film para niños debería tener, y los reemplaza por planos de paisajes y recorridos visuales especialmente diseñados para lucir el formato tridimensional.
Pero el problema radica en que el film es estrenado en algunas salas en el tradicional formato de dos dimensiones, por lo que al no poder experimentar la sensación de que los personajes y objetos parecieran salir de la pantalla, sólo resta contemplar un relato que se vuelve tedioso en sus 84 minutos de proyección.
Realizado por el director belga Ben Stassen, quien cuenta en su filmografía con varios documentales especialmente diseñados para los cines Imax, "Vamos a la luna" (cuyo título original es "Fly me to the moon", nombre de una canción de Frank Sinatra que se escucha en los créditos del film) transcurre en el año 1969 y cuenta la historia de una mosca llamada Nat cuyo sueño es viajar a la luna.
Junto a sus amigos IQ y Scooter logran colarse en la nave junto a los tres históricos astronautas del Apollo 11 y alcanzar su objetivo. Ésa es la única línea argumental de la película. El film no depara suspenso ni sorpresas, porque la historia nos contó que el Apollo 11 finalmente llegó a la luna, y que una película cambie drásticamente los resultados de un hecho histórico tan conocido es poco probable, el humor carece de gracia y originalidad y la emoción es dosificada en cuentagotas.
"Vamos a la luna" posee la extraña cualidad de poder generar asombro o aburrimiento dependiendo únicamente de la sala de cine elegida para visión.
Los otros estrenos de la semana:
"Navidad sin los suegros", de Seth Gordon