Encuesta: el 47,8% cree que el rumbo es equivocado
La consultora Giacobbe & Asociados difundió su Informe Público de agosto de 2026, un relevamiento nacional que muestra un marcado deterioro en la percepción social sobre el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. El estudio, realizado entre el 24 y el 30 de agosto sobre 2.500 casos en todo el país, señala que el 47,8% de los encuestados considera que “el plan es equivocado. La gente sufre sin sentido”. Se trata de la respuesta individual con mayor adhesión entre todas las alternativas planteadas y uno de los principales datos políticos de la medición.
El sondeo evidencia una sociedad dividida frente al ajuste y sus consecuencias. Mientras el 47,8% cuestiona directamente el programa económico, un 16,8% sostiene que “no hay un ajuste tan grande, vamos bien” y otro 22,4% afirma que “hay que aguantar el ajuste porque en el futuro vamos a estar mejor”. Ambas posiciones favorables al rumbo oficial reúnen en conjunto el 39,2%, ocho puntos porcentuales menos que quienes consideran equivocado el plan implementado por la administración libertaria.
Entre las respuestas restantes aparece un segmento que mantiene expectativas, aunque expresa dudas sobre su capacidad para atravesar el actual escenario económico. Un 3,6% considera que el programa “tiene sentido, aunque no sé si puedo soportar la crisis”, mientras que el 8,7% manifestó que no comprende el plan y tampoco tiene claro si el país efectivamente va a mejorar. Apenas el 0,7% de los consultados no respondió. La distribución refleja así distintas posiciones entre quienes respaldan el ajuste, quienes lo cuestionan por su impacto social y un grupo intermedio que mantiene expectativas, pero con incertidumbre.

La percepción sobre la economía cotidiana refuerza el diagnóstico negativo. Consultados acerca de cómo sienten la situación económica actual, el 48,9% respondió que la economía “está empeorando y lo estoy sufriendo”. En contraste, el 28,5% afirmó que “está mejorando y lo estoy sintiendo”, mientras que un 7,3% señaló que “está mejorando pero no lo estoy sintiendo”. A su vez, el 9,5% consideró que la economía está empeorando aunque todavía no experimenta sus consecuencias en forma personal, un 5,3% sostuvo que permanece estancada y el 0,5% no contestó.
La suma de esas respuestas permite observar una brecha significativa entre las expectativas y la experiencia concreta de los ciudadanos. Quienes creen que la economía está mejorando, independientemente de si ya perciben ese cambio en sus bolsillos, alcanzan el 35,8%. Del otro lado, quienes consideran que la situación está empeorando, tanto si sufren actualmente sus consecuencias como si todavía no las sienten, representan el 58,4%. El diferencial de 22,6 puntos muestra que la percepción negativa supera ampliamente a la positiva, incluso frente al discurso oficial que destaca la estabilización de distintas variables macroeconómicas.

El informe también relevó la imagen de los principales dirigentes políticos. Javier Milei obtuvo un 36,1% de imagen positiva, frente a un 55,7% de negativa; un 6,1% lo evaluó de manera regular y un 2,1% respondió que no lo conoce o no contestó. Según la serie histórica incorporada por Giacobbe, que permite observar la evolución de la imagen presidencial desde septiembre de 2020 hasta agosto de 2026, se trata del peor registro del mandatario desde su llegada a la Presidencia. Entre los demás dirigentes, Victoria Villarruel alcanzó 11,9% de positiva y 60,4% de negativa; Mauricio Macri, 21% y 58,7%; Patricia Bullrich, 36% y 52,5%; Cristina Fernández de Kirchner, 27,9% y 55,6%; Axel Kicillof, 34,8% y 52,2%; y Diego Santilli, 31,2% y 49,2%. Máximo Kirchner presentó el peor diferencial del listado, con apenas 11,3% de imagen positiva y 65,8% de negativa.
El dato que concentra la atención del relevamiento es, de todos modos, la evaluación del programa económico. El 47,8% que afirma que “el plan es equivocado. La gente sufre sin sentido” constituye la respuesta más elegida frente a todas las opciones y supera a las distintas expresiones de respaldo al ajuste. El resultado plantea un escenario de creciente malestar con el rumbo económico y muestra que una parte importante de la sociedad vincula directamente las políticas implementadas por el Gobierno con las dificultades que experimenta en su vida cotidiana. Para Giacobbe, la combinación entre una percepción económica mayoritariamente negativa, un rechazo presidencial de 55,7% y una mayoría relativa que cuestiona el plan configura una señal de alerta para la administración de Milei.