El radicalismo nacional endurece su postura contra la Ley de Tierras
El Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, presidido por Leonel Chiarella, tomó posición formal contra el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, conocido como Ley de Tierras, impulsado por el oficialismo. A través de un comunicado y reuniones personales con los legisladores, la conducción partidaria les pidió a los senadores radicales que no acompañen la iniciativa del Ejecutivo en el Senado.
Chiarella mantiene un diálogo fluido con los bloques de ambas Cámaras y desde hace semanas se viene trabajando para alinear la postura. “Hay buen diálogo de Chiarella con los bloques tanto en Diputados como en el Senado”, señalaron. Hasta el momento, Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama ya confirmaron que votarán en contra, mientras que otros siete senadores se mantienen en duda.
La oposición del radicalismo complica las chances de La Libertad Avanza de reunir los 37 votos necesarios para lograr la media sanción. El bloque que conduce Patricia Bullrich, con 21 senadores, necesita el apoyo de los provinciales, pero en provincias de frontera o con grandes espejos de agua la adhesión genera particular resistencia. Por ese motivo, incluso la sesión prevista para el 6 de agosto está en duda.
**En su comunicado, el Comité Nacional sostuvo que “la soberanía se defiende cuidando nuestra tierra” y rechazó la iniciativa porque elimina límites razonables a la compra de tierras por parte de extranjeros. Argumentaron que compromete el control sobre las fronteras y los recursos estratégicos del país, y recordaron que países como Estados Unidos, Australia, Francia y Brasil mantienen o reforzaron restricciones similares en los últimos dos años.**
Internamente, los sectores críticos también cuestionaron que la norma beneficia a compradores extranjeros y a quienes poseen capital, mientras los productores locales siguen enfrentando retenciones e impuestos. “En este esquema, ¿a quién apunta la norma?”, se preguntaron en las conversaciones internas del partido. Además, reconocieron que no es la primera vez que algunos senadores priorizan intereses provinciales o de gobernadores por sobre la línea nacional.
Con este posicionamiento, la UCR busca sumar más voluntades en contra y dificultar el avance del proyecto. Desde la conducción partidaria aseguran que ya ven “muy difícil” su aprobación y trabajan para que a los tres senadores que ya se pronunciaron se sumen otros más. El escenario deja al oficialismo sin certezas sobre el quórum y los votos necesarios para llevar la ley al recinto.