El "premio" $Libra: Milei designó jueza a la esposa de Martínez De Giorgi
A solo doce días de que el juez Marcelo Martínez De Giorgi dictara un fallo favorable al presidente Javier Milei en la causa Libra, el Ejecutivo concretó este miércoles el nombramiento de su esposa, Ana Juan, como jueza federal. Esta designación, formalizada mediante decreto, alimenta las sospechas de un canje de favores entre el oficialismo y sectores de Comodoro Py, en lo que críticos ya califican como una nueva avanzada del "pacto de impunidad" del gobierno.
El decreto asigna a Juan al Juzgado Federal de Primera Instancia de Hurlingham, un tribunal creado en 2015 que, crucialmente, aún no cuenta con la habilitación de la Corte Suprema. Esta realidad choca frontalmente con el argumento esgrimido hace apenas un mes por el ministro Juan Bautista Mahiques para bloquear el pliego de Ana María Micheli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. En aquella oportunidad, Mahiques justificó el freno alegando que designar magistrados en tribunales sin edificio, mobiliario ni tecnología habilitada por el Consejo de la Magistratura constituía un "proceso largo" e inviable.
La utilidad política de este nombramiento se entiende al revisar las acciones recientes del magistrado en la causa por la estafa de la criptomoneda Libra. El 3 de julio pasado, Martínez De Giorgi dejó la investigación en "terapia intensiva" al decidir, a pedido de los propios acusados, apartar a la totalidad de los querellantes que representaban a los damnificados. Esta medida frenó el impulso de la causa, que se mantenía a flote únicamente por la insistencia de las víctimas ante la marcada inacción del fiscal Eduardo Taiano.
**Este episodio no es un hecho aislado, sino parte de una red de lealtades en el fuero. Martínez De Giorgi es señalado como el principal aliado del juez Ariel Lijo en Comodoro Py, y existen fuertes sospechas de que Mahiques haya sellado un entendimiento con este último durante un viaje compartido a París. Fruto de aquel encuentro internacional, el gobierno aceleró el pliego de Tomás Rodríguez Ponte, secretario y protegido de Lijo, mientras que paralelamente la causa contra el vocero Manuel Adorni ha entrado en un inexplicable letargo tras meses de filtraciones diarias.**
La flagrante contradicción entre el rechazo al caso Micheli y la aprobación del caso Juan sugiere que la falta de infraestructura fue utilizada como una mera excusa administrativa, cuando en realidad el pliego funcionó como moneda de cambio. Al ignorar sus propias advertencias sobre la situación del juzgado de Hurlingham, el oficialismo priorizó recompensar al magistrado que despejó el camino al presidente en Libra, dejando de lado cualquier criterio de transparencia o rigor institucional.
Lejos de detenerse, la estrategia oficialista para blindar la causa Libra ya tiene un siguiente escalón definido. Según reveló este medio, el gobierno prepara el envío de los pliegos de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi para que integren la Sala I de la Cámara Federal porteña. Dicho tribunal será el encargado de resolver las apelaciones contra la polémica decisión de Martínez De Giorgi de apartar a los querellantes, completando así un circuito de influencias diseñado para garantizar el control absoluto del caso.