El oficialismo busca limitar la influencia de Villarruel en la conducción del Senado
El próximo 24 de febrero, el Senado de la Nación llevará a cabo una sesión preparatoria en la que se elegirán nuevas autoridades. Este encuentro se realiza en medio de la estrategia del oficialismo para equilibrar el poder entre la Casa Rosada y la vicepresidenta Victoria Villarruel. La reunión se enmarca dentro de un período extraordinario que comenzará el 2 de febrero, momento que también se aprovechará para sondear el apoyo de los sectores dialoguistas.
La sesión está fijada por reglamento y tiene como finalidad designar a las nuevas autoridades del Senado, incluyendo el presidente provisional, un cargo de vital importancia que hace parte de la sucesión presidencial. En esta elección, el oficialismo busca mantener un mínimo orden institucional y no agravar las tensiones existentes entre el Ejecutivo y la vicepresidencia.
Desde el Ejecutivo indicaron que no existe intención de desestabilizar la situación interna. Alejandro Fitzgerald, admirado por todos los bloques, es un candidato firme para retener la secretaría administrativa, un puesto que se ha vuelto crucial para la dinámica del Senado. Su nombramiento podría traer estabilidad al órgano legislativo después de las dificultades que enfrentó su antecesora.
El Senado redujo 20% la cantidad de empleados en dos años y confirmó un plan de retiros voluntarios para recortar 200 puestos más - Infobae https://t.co/6vQpITThX6
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) November 27, 2025
Agradezco a todo el personal directivo y a los trabajadores de nuestro Senado por ayudarme a ser más eficientes…
El secretario parlamentario, Agustín Giustinian, también se perfila para mantener su puesto, clave para la gestión legislativa del Senado. Su cargo es fundamental para la conexión entre las decisiones del Gobierno y la dinámica de trabajo en el recinto, lo que permitirá al oficialismo amortiguar la presión opositora y coordinar mejor las estrategias legislativas.
Entre los temas que se analizarán está la necesidad de elegir un presidente provisional en reemplazo de Bartolomé Abdala, quien ha enfrentado críticas y desafíos durante su tiempo en el cargo. Su figura ha sido puesta a prueba en momentos difíciles, y ahora algunos sectores del oficialismo buscan consolidar su posición al frente del Senado.
El ambiente en el Senado se caracteriza por la incertidumbre sobre cómo se resolverán las vicepresidencias y otras posiciones de poder. La vicepresidencia del Senado, que tradicionalmente corresponde al peronismo, se enfrentará a las decisiones que tomarán en las votaciones, lo que podría definir el futuro de la relación entre las distintas fuerzas políticas en el marco de un nuevo ciclo legislativo.