Publicado: 07/08/2012 UTC General Por: Redacción NU

Aún bajo la lluvia, Bergoglio habló ante miles de fieles

La misa central en Liniers fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio.
Aún bajo la lluvia, Bergoglio habló ante miles de fieles
Redacción NU
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Como todos los años, miles de fieles se acercaron a la iglesia porteña de Liniers para agradecer o pedir a San Cayetano, en el día que se lo celebra, 7 de agosto. Este año la profesión de fe popular, habitual termómetro de la desocupación y la pobreza en el país, llevará por lema "San Cayetano bendecí nuestra patria con pan y trabajo para todos".

Los peregrinos hacen dos filas ordenadas. Una que demandará más de doce horas para tocar la imagen ubicada en el costado derecho del templo, y otra que obligará a esperar al menos seis horas para verlo de lejos.

Hasta las 23 se oficiarán misas a cada hora desde el altar levantado sobre la calle Cuzco. También habrá bendiciones de objetos y se recibirán alimentos no perecederos y ropas para la Cáritas parroquial.

La misa central es presidida, desde las 11, por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio.

En los alrededores, se venden velas, imágenes, estampitas y la tradicional espiga de San Cayetano. Unos 1.500 voluntarios laicos, 200 sacerdotes y 800 scouts asistirán a los peregrinos y repartirán pan, caldo y mate cocido.

Esta devoción popular también se repetirá en las 45 parroquias del país que llevan el nombre del santo del pan y del trabajo.

LA PRIMERA EN INGRESAR

En medio del tañido de las campanas y el aplauso de los presentes, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Raúl Martín, bendijo el paso de los devotos. "Este un momento de alegría esperado por todo el pueblo", dijo el prelado.

La primera en ingresar fue Delia Noris Lencina, una peluquera que desde hace 28 años recorre de rodillas el trayecto desde el pórtico del templo hasta el lugar donde está emplazada la imagen el santo. La mujer, con sombrero y cubierta por una bandera argentina, fue seguida por un grupo de personas con discapacidad en sillas de ruedas.

"Seguridad para todos, y trabajo para todos, que se abran muchas fábricas", dijo tras tocar la imagen del santo.

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