Publicado: 30/05/2026 UTC Ciudad Por: Valeria Azerrat

Balvanera busca su plaza: vecinos impulsan un viejo reclamo para sumar verde

Tras años de campañas comunitarias, el proyecto llegó nuevamente a la Legislatura con el objetivo de sumar árboles, superficie absorbente y un nuevo pulmón verde.
Balvanera busca su plaza: vecinos impulsan un viejo reclamo para sumar verde
Valeria Azerrat
balvanera

La Junta Comunal 3 presentó en la Legislatura porteña una iniciativa para crear una nueva plaza en Balvanera, impulsada durante años por vecinos que buscan sumar espacios verdes en uno de los sectores más densamente poblados de la Ciudad. La propuesta apunta a transformar un amplio predio ubicado en la esquina de Ayacucho y Perón, hoy abandonado, en un lugar de encuentro y recreación para una zona que arrastra un histórico déficit ambiental.

Para quienes viven en Balvanera, el reclamo excede la creación de un nuevo espacio recreativo. Se trata, afirman, de una cuestión ambiental y de calidad de vida. En muchas cuadras predominan los edificios y departamentos pequeños, con escaso acceso a luz natural y ventilación. A eso se suma la falta de lugares donde niños, adultos mayores y familias puedan realizar actividades al aire libre sin tener que recorrer varias cuadras hasta las plazas más cercanas.

Los impulsores del proyecto recuerdan que en el entorno inmediato del terreno no existen plazas dentro de un radio de cinco manzanas. La Plaza Primero de Mayo, uno de los espacios verdes más próximos, suele encontrarse muy concurrida, mientras que el Parque de la Estación se ubica a una distancia considerable para muchos vecinos de la zona. Eso convierte a Balvanera en uno de los sectores de la Ciudad con menor disponibilidad de espacios verdes por habitante.

De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, la Comuna 3 registra apenas entre 0,4 y 0,5 metros cuadrados de espacio verde por habitante, el índice más bajo de toda la Ciudad de Buenos Aires y muy lejos de los parámetros sugeridos por organismos internacionales para garantizar condiciones urbanas saludables. En una zona donde la densidad poblacional alcanza niveles muy elevados y predominan las superficies construidas, la falta de plazas y parques se vuelve una problemática cotidiana.

La falta de árboles y superficies absorbentes también tiene consecuencias concretas sobre el ambiente urbano. Durante los meses de calor, las altas temperaturas se sienten con mayor intensidad en áreas densamente edificadas, fenómeno conocido como "isla de calor". Según los fundamentos del proyecto, una nueva plaza ayudaría a mitigar ese efecto, mejorar la calidad del aire y favorecer la absorción del agua de lluvia, además de aportar biodiversidad en un entorno altamente urbanizado.

El predio elegido cuenta con cerca de 2.700 metros cuadrados y ocupa una manzana estratégica para la vida barrial. Durante años funcionó allí una estación de servicio y, tras su cierre, el terreno quedó sin uso definido.

Desde entonces, vecinos y organizaciones comunitarias impulsan distintas acciones para evitar que el lugar sea destinado a un nuevo emprendimiento inmobiliario y para que, en cambio, se convierta en un espacio de uso público.

El terreno posee una característica que, para los vecinos, representa una oportunidad difícil de repetir: sus dimensiones permiten desarrollar una verdadera plaza barrial. La preocupación es que, si el predio termina destinado a una construcción privada, la posibilidad de sumar un espacio verde en esta parte de Balvanera desaparezca de manera definitiva.

Detrás de la propuesta existe además un largo recorrido de participación comunitaria. El proyecto no surgió de manera reciente sino que forma parte de un reclamo sostenido durante años por vecinos y organizaciones barriales. El tema fue debatido en numerosas reuniones del Consejo Consultivo Comunal, generó campañas de difusión, jornadas informativas, actividades en la vía pública y sucesivas recolecciones de firmas para respaldar la propuesta.

Según consta en los antecedentes incorporados al expediente, el pedido de convertir el predio en una plaza aparece en actas y discusiones vecinales desde al menos 2016. A lo largo de estos años también hubo presentaciones ante organismos públicos y pedidos de intervención de la Defensoría del Pueblo porteña. El objetivo siempre fue el mismo: preservar el terreno para un uso comunitario y evitar que desaparezca una de las pocas parcelas de gran tamaño todavía disponibles en la zona.

Uno de los momentos más importantes del proceso fue la realización de jornadas participativas para imaginar cómo debería ser el futuro espacio público. Allí, vecinos y vecinas definieron una serie de prioridades que reflejan las necesidades cotidianas del barrio: más verde, mejor iluminación, accesibilidad para todas las personas, áreas de juegos para chicos y adolescentes y sectores destinados a actividades culturales y comunitarias.

La propuesta que ahora llegó a la Legislatura cuenta con el respaldo formal de la Junta Comunal 3, que retomó un proyecto presentado anteriormente y que perdió estado parlamentario sin haber sido tratado. El nuevo impulso surgió a partir de una decisión adoptada por el Consejo Consultivo Comunal, que volvió a solicitar que el tema sea llevado al ámbito legislativo para abrir el debate sobre el destino del terreno.

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