Mientras Selzer promete soluciones, Crespo Campos no quiere nuevos villeros
El problema de las villas volvió a ser noticia y el subsecretario de Vivienda de la Ciudad y titular de la CMV, Ernesto Selzer, hizo declaraciones al respecto. "Hay leyes que establecen que las villas deben urbanizarse y transformarse en barrios. En viviendas dignas, decentes. Éstas se financian por créditos. Para eso está la Comisión Municipal de la Vivienda, que es un organismos que da crédito en condiciones sociales. Nosotros construimos viviendas enmarcados en esta ley, con el objetivo de terminar con las villas. Nadie está en las villas porque eligió vivir allí", sostuvo Selzer.
Dentro de los planes que maneja la CMV hay tres destinados a las personas de menores recursos. Son los denominados "Autoconstrucción y obras en villas", "Asistencia a Barrios" y "Ley 341". El primero de estos programas se basa en la construcción de viviendas en las villas, la apertura de calles y diversos trabajos de mantenimiento -por ejemplo, de los pozos negros-. El segundo plan implica la realización de obras de reparación edilicia y de las redes cloacales en zonas barriales humildes. El tercer programa contempla la aplicación de una norma -la ley 341-, que establece la entrega de créditos y subsidios a personas y cooperativas para la compra, refacción y remodelación de inmuebles con fines de vivienda.
"Les estamos dando crédito a todas las personas. Y las condiciones de crédito a personas que carecen son muy distintas a las de un banco", afirmó Selzer. El funcionario aclaró que "sobre la villa de Retiro hay que mencionar que está asentada sobre terrenos que son de propiedad de la Nación. Estamos trabajando que la Nación nos transfiera esas tierras. Vamos a hacer todo lo posible para que en cinco años esto tenga un gran avance", prometió el subsecretario de Vivienda. Según Selzer, "sacar a la gente a la fuerza es un método que ya se ha probado hace años y no funcionó".
Este martes, una nota publicada en el diario La Nación expuso los planes que los candidatos Mauricio Macri, Patricia Bullrich y el actual jefe de Gobierno Aníbal Ibarra tienen para la Villa 31. El primero propuso erradicarla mediante la construcción de 25.000 viviendas en otros lugares de la Ciudad, la segunda planteó la relocalización del 25 por ciento de los habitantes, que según relevamientos realizados, querría volver a su provincia o país de origen. También planteó la reurbanización del barrio para las familias que se queden en el lugar. Ibarra, por su parte, quiere convertir a la villa en un barrio de casas económicas, financiadas con créditos blandos.
CRESPO CAMPOS, POLÉMICO
Para el legislador Julio Crespo Campos (UCeDé) "el tema de fondo es que no hay proyectos para erradicar la Villa 31. Las villas son importantes para las internas de los partidos políticos", sostuvo el diputado, y añadió que "la Villa 31 es una de las más codiciadas porque está dentro de un lugar clave en la Capital. Nosotros tenemos 23 villas activas dentro de la Ciudad y la Villa 31 es un foco aislado dentro de una gran operación. Hace 20 años que estamos estudiando el tema y si en 20 años de estudio no se llegó a nada es porque verdaderamente no se quiso estudiar", afirmó. Crespo Campos aseguró que "hay barrios con 16 delegados nombrados" y que "los que están más cerca de la política reciben 700 pesos por ser delegados".
Según el diputado, "la realidad es que hay 105 mil personas en villas", "el 40 por ciento de ellas son extranjeras" y "la Ciudad no está en condiciones de dar trabajo a 105 mil personas". Por ese motivo, argumentó que hay que impedir que más personas ingresen a la Ciudad a vivir en las villas. "La gente que está dentro de la Ciudad se tiene que quedar acá, pero no tenemos que permitir que entre más gente. No podemos permitir que sea un 'aguantadero'. Acá hay un problema de control en las fronteras. (...) A la gente de las villas le pagamos la luz, el agua, el gas, planes sociales, un equivalente de 700 pesos. Entonces esta personas no se irían a trabajar por 400 pesos. No se puede obligar a la gente a irse. La salida de estas personas no es un tema fácil. Es absolutamente fácil no dejar ingresar más gente a la Ciudad. No se los anota en el registro de asistencia a las personas que quieran ingresar", concluyó Crespo Campos.